miércoles, 6 de febrero de 2008

Sueños





Esto es sólo un texto, un relato, algo que seguro que le ha ocurrido a alguien alguna vez o que se parece mucho... No sabía muy bien de qué quería hablar porque mi cabeza ha dado tantas vueltas últimamente que la inercia me tiene un poco confusa, pero quería ocupar mi sitio... aquí lo dejo...


… se despertó de golpe, sin más, de repente tenía los ojos abiertos y era perfectamente consciente de que estaba despierta y de que lo que vivía 5 segundos antes era un sueño, un mal sueño… Todavía le palpitaba el corazón, lo notaba rebotando entre sus pulmones haciendo que sus jadeos fueran más fuertes… entre golpe y golpe de respiración se repetía “ era un sueño, era sólo un sueño” Pero lo había vivido como real… Pasaban ya 10 meses desde la última vez que le había visto y unos 12 desde la última conversación en la que se permitió ser sincera con él. Pero había soñado con el escenario de su ruptura, con los motivos que marcaron el final definitivo y ante eso sabia que aún era vulnerable. Había superado su voz, su nombre, su ausencia, sus promesas y su preocupación. Superó el no ser nadie sin él y no sólo eso, si no que ahora era mucho más gracias a que ya no lo cargaba en su espalda; de haber mantenido su cuerpo en pie jamás podría haber volado tan alto y lo sabía. Sabía que aquello había sido como tenía que ser, que de volver atrás lo único que haría seria terminarlo mucho más rápido. Ya no le necesitaba, ni le esperaba, ni fingía no quererle, simplemente no le quería. Había superado su cara de ángel y también su cara de ira y aunque le costó mucho superó también su mirada que le decía “soy capaz de ver más en ti que nadie” ; pero esa noche volvió a aquel cuarto a media luz y sus dedos recordaron el tacto de su piel y eso aún no lo había superado… la parte racional estaba más que dominada y era la que mandaba en cada paso que tomaba pero sus parte visceral se negaba a desechar la sensación de lo más suave que había tenido entre sus brazos jamás y por ello mantenía el recuerdo silente esperando su presencia para hormiguear en la punta de los dedos animándoles a cometer ese error que terminó cometiendo …
Aquella noche en sueños del sudor de aquel cuarto pasó al sudor del reproche, de la pelea, del no querer entender… era el mismo sudor que le recorría la mitad de la espalda cuando le dijo que no quería volver a verle jamás … En el sueño él no asintió y se marchó dejándola llorando, en el sueño el no quiso entender y se deshizo en reproches y palabras mal sonantes hacia ella haciéndola sentir peor que nunca… El sudor que le empapaba la frente al despertar era en parte de la impotencia, porque en sueños no fue capaz de huir , ni de decirle todo lo que pensaba, lo que se merecía, de dejar las cosas en su lugar, de ganar al menos una vez y en otra parte era de rabia. A día de hoy era capaz de hacerla sentir mínima incluso sin estar presente, sólo con su recuerdo deformado…
Apretó sus puños confuerza, con tanta fuerza que dejó la marca de sus uñas en la palma de sus manos y rompió a llorar porque no era justo… Había cumplido su papel con el mundo, lo había hecho bien, no molestaba a nadie, ni era carga de nadie, procuró no caer de nuevo en aquel fallo y nunca más calló aunque para ello tuviera que perder parte de si misma y de su sinceridad … y aún así su mente la castigaba poniendo frente a ella a aquella persona. Sabía de sobra que él podría hundirla si se lo propusiera porque la conocía bien y porque era el único que sabía todo lo que pasó aquella noche y por eso le olvidó y se alejó de él y de todo el daño que podría hacerle si quisiera … aún así su mente, la vida o Dios, da igual el nombre, se mofó de la grandeza de su hazaña mostrándole aquella situación en sueños y recordándole que no debía pecar de soberbia porque no todo se puede controlar, ni en la vida ni en uno mismo …


“ Cariño, estás bien?” Le sobresaltó una voz, miró a su izquierda y al ver aquellos ojos aún más oscuros a la luz de la luna sus lágrimas dejaron de brotar… asintió y se acurrucó a su lado sabiendo que el calor de su cuerpo conseguiría dormirla de nuevo.


Seguiría manteniendo esa línea, le iba bien así aunque de vez en cuando su subconsciente le mandará paquetes bomba. Además de aquella manera era feliz le hacían feliz y había conseguido volver a hacer feliz a alguien. Podía ser feliz delante de cualquiera, también de él. Seguiría manteniendo parte del secreto, la parte que cuenta todo lo que ocurrió a partir de la última vez que sintió su tacto, porque había algo que hacía que aquello no tuviera consecuencias, había algo que era cierto y es que aunque le doliera el recuerdo de su tacto, ya no le quería y no le quería nada, era sólo un mal sueño.


Es bueno tener un pasado para crear un bonito presente …

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