viernes, 18 de enero de 2008

Tema libre

boomp3.com

Una semana un poco extraña y anodina esta, como una pausa publicitaria, con pequeños contenidos, pero nada realmente importante. A lo largo de ella me han ido asaltando pequeños flashes, trazos de ideas, y quería llenar con alguna de ellas el post de esta semana, como es habitual. Pero al final cuando me proponía hacerlo, no conseguía recordar todas las vueltas que le habia buscado al tema, o me parecía con poco interés o insuficiente para llenar este espacio. Y eso que solo llevamos tres semanas de año...supongo que no todas las semanas tiene uno el mismo empuje o motivación para pensar. Pero me propuse no dejar huerfano el blog estos dias, asi que me decido a lanzarme a cielo abierto, con los brazos en cruz, sin una idea fija a la que amarrarme.

Y es que no es que fuera una mala semana (seguramente si lo fuera me daría mas de que hablar, es lo que tenemos los del club), simplemente algo gris, como un in-pass entre lo que ha pasado y lo que va a pasar. Empecé estos dias pensando en lo grande y especial que era mi ciudad y lo mucho que representaba para mi, no tanto en su totalidad, como aparece en las guías turísticas, sino mas bien por pequeños lugares. Me llevó a pensarlo las imagenes que vinieron a mi durante un largo paseo que di por algunas calles que hace tiempo que no visitaba, y las palabras de morriña que leí de alguien que, siendo tan de aqui como la estátua de Maria Pita y las pintadas del "Dracu" (es la Coru...), se veía temporalmente alejada de ella. Y es que a veces para analizar las cosas en claridad no necesitas un microscopio, sino alejarte un poco de ellas para verlas bien. Y aunque algo te acompañe durante toda la vida, a veces necesitas pararte y hacer memoria para ver todo lo que ha cambiado.

Y la conclusión que me trajo todo esto, es que esta ciudad es un personaje en mi vida, uno de los mas importantes. Y lo que la hace tan importante es que precisamente no esta hecha de edificios ni calles, esta hecha de recuerdos de otras épocas en que yo era diferente y tenía otras cosas igual de diferentes en la cabeza. Esta hecha de sensaciones particulares, de rayos de luz que entran por una ventana o de olores con un cuerpo especial, que a veces son suficientes para formar por si mismos un recuerdo. Esta hecha de cosas que solias hacer y dejaste de hacer, a veces sin saber por qué, y probablemente no volverás a hacer nunca. Y sobretodo de personas que estuvieron contigo una parte del camino, y que en un determinado cruce, pasaron a ser puntos fuera del mapa que seguramente ya no verás mas. Son tantas cosas, tan distintas, que solo puedes englobarlas dentro de lo que para ti representa tu ciudad.

Los dias pasaron y otras ideas fueron asaltando ese pequeño rincon de mi cabeza que aun reservo para mis neuras y divagaciones. La lluvia de verdad, la de mi ciudad, volvia a hacer acto de presencia por fin, este año mas tarde que de costumbre, y lo hizo a lo grande, acompañada de de su compañero de fechorias, el viento. Y juntos le gastaron esa pequeña jugarreta a la gente, que consiste en que no poder ir por la calle sin paraguas, por la que cae, y a la vez no poder ir con él, con la que sopla, y terminas siendo como un niño pequeño jugando a vueltas con una cometa, buscando la dirección del viento, que, como no, cambiaba cada dos por tres. En todo caso, siempre trae un cúmulo de grandes sensaciones volver a la ciudad cubierta con ese manto tan particular.

Y como buen "melancrónico" no pude evitar volver a recordar a nuestro amigo, el señor "Tiempo", que ultimamente está tan presente para muchos. Fue al empezar a pensar en el próximo cumpleaños de un gran amigo que, como yo en breves, esta a punto de abordar el cuarto de siglo, idea que de primeras parece caer como una losa sobre uno con el peso de todo lo que representa. Tambien volví a recordar aquello de "lo importante es tener salud", que se dice con tanta ironía, pero que tan cierto se descubre, ante las grandes odiseas que pasan algunos, y que parecen convertir en susurros cualquier problema cotidiano que nos pese. Y tambien los pequeños achaques, que quiza nos avisan de que no somos tan jovenes e indestructibles como pensabamos y quiza vivamos demasiado deprisa.

Y en estas últimas horas antes de decidirme a escribir aqui, hice un pequeño descubrimiento buceando por el intelnés, y es que Morrissey ha publicado el nuevo single adelanto de su album. Lo de mi relación con este hombre es punto y aparte, que tampoco quiero desglosar aquí. Supongo que todos teneis algun totem musical en especial. Pues bien, baste decir que a unos diez niveles por encima está lo que representa la música de Mozz para un servidor, es un volumen entero de la banda sonora de mi vida, y no creais que la colección tiene muchos. Nunca he encontrado una voz, unas letras y unas melodias que representen tanto para mi. Sin mas, no quiero enrollarme mas ni vender la moto a nadie, que cada uno debe descubrir por si mismo lo que es la musica para él. El caso es que el escuchar esta canción ha sido un poco como un momento aparte del resto, un buen poso, inesperado, que me ha dejado esta semana, que al final si que tuvo un par cositas que reseñar, y aun puede traer otras mas...

"Si Dios existe, es problema suyo" (Cita anónima)

"...mi amor por los animales viene de lejos, concretamente de Tarragona. Alli pasé mi infancia, y a los 17 años me echaron del colegio, porque me pillaron estrangulando una tortuga...no quería decirme su nombre...luego me enteré que se llamaba esquizofrenia..." (Marc De Alberdi, cómico monologuista)

"...I was driving my car,
I crashed and broke my spine,
so, yes, there are things worse in life than
never being someone's sweetie
That's how people grow up..."
(That's How People Grow Up, de Morrissey)

Los dibujos son del artista Will Murai (recomiendo gastar un ratin en vistar su web)

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