jueves, 10 de enero de 2008

La revolución del año nuevo

boomp3.com

Caray, ya es 2008. Lo primero que me trae a la cabeza esta circunstancia es que el 2007 ya estabien muerto y enterrado. Y como todo "bonito cadaver" tras la ceremonia de despedida, nos deja un par de palabras de resumen escritas en una losa y un monton de recuerdos que evocaremos cada vez que nos acordemos de él. Para mi no ha sido un año facil, desde luego es lo mas sencillo que puedo decir. Se que los recuerdos en el tiempo tienden a perder intensidad a medida que se alejan, como las ondas en el agua. Pero la verdad es que en este momento, mirando atrás y agrupando en mi mente la colección de imágenes y eventos que llevan ese epigrafe final de "2007", parecen ocupar desde luego mucho mas tiempo que un simple año. Incluso la persona que uno mismo era al empezar este periodo parece tan lejana y diferente como en una foto en sepia. Sin embargo, no quiero ser injusto con el difunto, y en su defensa diré que me dejó una pequeña caja de momentos y recuerdos imborrables que no cambiaría por nada y que guardaré con cariño, y me presentó, ó me permitió conocer mas, a un par de personitas especiales que espero que me acompañen a partir de ahora.

Y como rebuscar trapos sucios en la memoria de los difuntos no es de ley, prefiero quedarme con estas ultimas bendiciones y no recordar mas lo malo. Y así llegamos a lo que esta por venir, "the next best thing" como dicen los ingleses : 2008. Al asomarnos a este nuevo año que acaba nacer y a todo lo que nos pueda traer, puede inquietarnos tanto como la pagina en blanco a un escritor. Sabemos que mas o menos podemos intuir algunas de los acontecimientos que se van a desencadenar. Sé que en una epoca en la que uno vive tantos cambios, tanto en su vida como en la de los que le rodean, muchas sorpresitas, algunas con forma de decisiones, aguardan agazapadas para saltar al paso en este año. Ahora ya no hace tanta gracia lo de alcanzar uno el cuarto de siglo como cuando antes se lo recordabas con ironía a otros...

Y ahora que por fin ha vuelto la lluvia a la ciudad (la persistente, la de verdad), te pones a pensar en lo que esperas que sea este 2008. Despues de pasar estas fiestas de fin de año de una manera distinta a la habitual, pero que al final me dejó un muy buen sabor de boca, a pesar de que se echó en falta a algun alma en especial, no se por qué pero ha surgido en mi un cierto poso particular. Un cierto aquel que no anuncia ni promete nada en especial pero que parece preparar a uno para algo bueno, como cuando se va a abrir un regalo envuelto, sin saber si el contenido nos gustará o no. Como cuando se empieza una nueva experiencia , sin saber como va a ser o si la vamos a llevar a su fin, pero el simple hecho de comenzarla nos agita el interior de forma especial. Es como la perspectiva que cité antes de la pagina en blanco, que puede llegar a ser o convertirse en tantas cosas, a traves de la intervencion de uno.

Ese poso esta ahi, como el convencimiento de que para hacer cualquier viaje, tenemos que conseguir primero el billete. Asi que de este año no auguro ni espero nada en especial, solo lo que siempre digo, que cuando llegue el fin, podamos mirar atras con una sonrisa en los labios. Y es que hace tiempo que uno, por circunstancias, decidió abandonar el hábito de construir castillos en el aire, o hacerse grandes ilusiones infundadas, para tratar de vivir un poco mas en el corto plazo. Puede parecer cobarde, lo sé, pero el manual de vida suele indicar que ayuda a no llevarse grandes chascos y afrontar mejor los golpes de mar que vengan. Y eso nos lleva al capítulo de los propósitos para el nuevo año.

La verdad es que nunca fui mucho de hacer própositos. En un par de ocasiones, el celebrar la entrada del año con los buenos amigos impulsó la idea de hacerlos, y recuerdo que siempre me costaba mucho escoger esos cinco puntos en concreto. Yo siempre optaba por un par de objetivos razonables (huyendo de tópicos), ese "debe" siempre presente, alguna ilusión especial y alguna locura para rematar la faena. Despues se recogían en papel para revisarlos el año siguiente, y normalmente el balance de los resultados no arrojaba grandes logros a favor de uno, aunque tampoco preocupaba mucho al sumar a ese balance las pequeñas conquistas que uno no planeó. Ultimamente, como digo, he optado por huir de esos propósitos anuales para centrarme en los propósitos diarios e ir acumulando granitos poco a poco, que al final me ayuden a pasar mejor el invierno. A pesar, eso si, de que alguna personita me "arranque" alguna pequeña promesa, que con gusto espero cumplir.

La cuestión al final es que el tiempo sigue pasando, y que esta es tan solo una fecha que nos fijamos para marcar el inicio de un nuevo capítulo. Y el que ese capítulo tome un matiz u otro, mas allá de lo que nos rodea, depende en buena parte de nosotros. Y en vez de encasquillarnos en los fallos pasados, u obsesionarnos ante los retos que estan por venir, conviene recordar que el tiempo es todo en lo que uno lo vaya a convertir, y mil horas desperdiciadas pueden perder su importancia ante un par de minutos que valgan la pena. Minutos que muchas veces llegan sin planearlos. Allá vamos 2008...

"_...en cuanto te das cuenta de que todo es un chiste, ser el comediante es lo único que tiene sentido.
_¿Así que todo forma parte de ese chiste?
_Eh...¡Que yo nunca he dicho que fuera un buen chiste! Yo solo actúo de manera acorde con el mismo..."
(Watchmen, una novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons)

"...we're just ordinary people, you and me
time will turn us into statues, eventually..."

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