miércoles, 3 de septiembre de 2008

Todo está cambiando...


He decidido tomarmelo con calma. He decidido que no todo tiene que salir perfecto, que con que salga adelante ya es un logro. Que ir ganando pasito a pasito tambien puede llenarte, y que ante las piedras que te surjan en el camino, lo importante no es lo alto que las saltes sino llegar hasta el otro lado.

Cambias de vida, cambias de hábitos. Si antes tenías todo el tiempo del mundo, ahora casi tienes que arañarlo a cada momento, pero curiosamente eso no te hace mucho menos feliz, solo un poco mas cansado. Pero un cansancio que al final del día te llena, que te hace dormir bien, no como el de antes que te mantenía dando vueltas a la cabeza. Y aunque todo no sea todo lo maravilloso que pudiera ser, aunque aun tengas muchos asuntos en la bandeja de pendientes, y lo que está por venir pueda asustarte un poco, el simple hecho de poner un pie delante del otro y seguir avanzando, te demuestra mas de ti mismo de lo que tu pensabas. No estamos conquistando una vida perfecta, pero estamos en el camino de algo.

Y si solo los estupidos pueden vivir tranquilos, procuremos de vez en cuando perder la vista en el infinito, respirar hondo una vez mas y seguir adelante con una mezcla de resignación y valentia. Que no podemos evitar los golpes que están por venir, pero si procurar que nos cojan lo menos directo posible. Y siempre seguir encerrando dentro de cada uno esa pequeña parte de sentimiento que siga viva y ardiendo, y que podamos ver cada vez que cerremos los ojos, escuchando una canción o sintiendo una brisa hacia nosotros.

Esto es lo que veo cada día al entrar y salir del trabajo.


Nadie sabe cuanto durará esto ni lo que está por venir. Si dentro de un tiempo volveremos a cambiar, o si el condenado acelerador de partículas explotará y acabará con todo de una vez. De momento nos contentamos con ser felices en pequeños momentos, en pequeñas porciones, individuales ó colectivas, y sentir que de vez en cuando la suerte vuelve la cabeza y nos sonrie un poco de refilón, dejando su huella en esos detalles de la vida. Y aunque todo pueda cambiar, seguramente a peor, no tiene sentido desplegar las velas y remar ciegamente contra de una corriente tan grande. Siempre hay tiempo para irse a pique, de heroes fallidos está lleno el fondo del mar, pero quiza solo convenga arriar velas, dejarse llevar manteniendo el mando y capear el temporal hasta que unas aguas mas tranquilas nos permitan dirigirnos al punto que deseamos, que no tienen porque ser el que pensabamos en un principio.

Aqui estamos, X dias despues de la ultima vez, y a X dias de la proxima, sin la promesa fija de volver en algun momento, simplemente soltando esta pequeña anotación a las ondas de la corriente, como un mensaje en una botella, que es un poco lo que siempre ha sido esto.


viernes, 2 de mayo de 2008

Fotografias

"...the passing of time
and all of its crimes
is making me sad again
..."

Asomarse al pasado casi siempre es una tarea dura. Por mucho que vivamos el momento del presente y nos centremos en afrontar el futuro y darle forma, el pasado es un eterno compañero de viaje que siempre esta detras de la próxima esquina, agazapado, esperando a salir a nuestro encuentro a propinarnos un golpe de sensaciones. Es cierto que a veces esa mirada atras se hace con una sonrisa complice, pero la mayoria de las veces los sentimientos que nos deja son de tristura, de incertidumbre por lo acontecido, de enfado por los errores y de añoranza por las pérdidas. Porque al fin y al cabo nuestra mente (y nuestro corazón) es un enorme archivador que se encarga de guardar en los primeros cajones lo que mas nos ha marcado o importado, para que cuando uno abra ese cajón sea precisamente eso lo primero que vea.

Y para los que tienen la absurda pero complice costumbre de guardar una mirada melancólica a todo lo que sale a su paso, para los que tienen una espina clavada en su espalda, el momento de afrontar con los ojos del alma la vista a traves de esa ventana en el tiempo, en los hechos y los sentimientos, puede resultar especialmente intensa.

"...but don't forget the songs
that made you smile
and the songs that made you cry
..."

Lo que uno ve en ese pasado resulta ser la imagen de lo que es ahora mismo. Sus sentimientos son esa respuesta a lo que ha acontecido. Su deseo de cambiarlo es la rebelión ante las incontestables reglas de tiempo. Y su resignación es la comprensión final del misterio en todos sus detalles. Y de cuando en cuando, los mismos motivos, las mismas imagenes se vuelven a presentar con identicos resultados y forma de afrontarlos, como si para sentirse de verdad vivo se necesitará pensar en lo que ya ha muerto, o como si para comprender lo que forma parte de uno se necesitara hacer patente la incomprensión por lo que una vez formó parte y se abandonó.

La mezcla de sentimientos de añoranza, envidia, deseo de saber y compartir, consciencia de los errores y de la distancia real, toda esa tormenta interna, se dispersa y deja unicamente la conclusión inapelable de la imposibilidad de recuperar lo perdido, y los restos de la batalla en forma de una colección de imagenes y sentimientos que nos gusta repasar mentalmente, como en un album de fotos. Y lo hacemos una y otra vez, a pesar de que el filo de sus hojas corta y nos deja heridas profundas, porque la contemplación a traves del objetivo del recuerdo nos deja instantaneas tan plenas emocionalmente, que nos hacen revivir una pequeña parte de lo que una vez amamos y guardamos. Y uno no deja de preguntarse si eso que añora sigue vivo dentro y fuera de uno, o si realmente es solo ese pequeño pedazo que se quedó atras hace ya tantas paradas, que intentar recuperarlo ahora sería una ambición necia. O si ademas ese mismo sentimiento perdura en otros y si alguna vez alguien se paró tambien a hacerse la misma pregunta.

"...and when you're dancing and laughing
and finally living
hear my voice in your head
and think of me kindly
..."

Todo este torrente puede desencadenarse simplemente por la contemplación de unas fotografias, a pesar de no compartir el momento que reflejan, simplemente porque las imagenes tienen la costumbre de no quedarse unicamente en mostrar al retratado, sino que toman una mayor dimensión al ser contempladas por uno y servir como llave a ese cajón-archivador de la mente que deja salir disparadas todas esas sensaciones. No dejo de darle vueltas a este laberinto, a pesar de saber que no lleva nunca a una salida, porque ya he estado en el otras veces, y sé que volveré a estar. Y despues de todo, echando la vista al horizonte, solo podemos atisbar la incertidumbre sobre un gran encuentro agridulce y la seguridad de próximas revisiones de un antiguo mito personal, que en sueños se antoja especialmente intenso. Porque sabemos que esa caja de recuerdos esta bienn aferrada bajo nuestro brazo y nunca se va a perder.

"Rubber Ring" de The Smiths

...y despues de un largo silencio, volvemos a encontrarnos...


viernes, 14 de marzo de 2008

Perdedores

Sé que muchas veces hablo de muchas canciones que significan algo para mi. La mitad de mi vida es la música y sin ella no sabría como vivir. Tambien sé que estais hasta las narices de que os ponga por las nubes a Morrissey, de que os diga lo mucho que significa para mi, pero es que hasta ahora no me canso de preguntarme como es que este hombre sabe tanto de la vida y como es que es capaz de plasmarlo tan magnificamente en sus canciones. Como por ejemplo en el tema del que voy a hablar hoy, una canción que siempre llevo presente, "Boxers".

Boxers no es uno de sus grandes hits, ni siquiera aparece en uno de sus ocho discos, es simplemente la cara B de uno de sus singles, como si estuviera destinado a ser una joya oculta. Y sin embargo es uno de esos temas que se acaban grabando en tu memoria a fuego, uno de los que mas facilmente puedes sentir mientras lo cantas, como si fuera un himno futbolístico, y que de hecho sabes sabes que, si fueras un chaval más, nacido de la barriada mas marginal de Manchester, sería repertorio obligado de tus noches de borrachera.

Boxers, primeramente, cuenta la historia de un boxeador. Un pugil que tras muchos años batiendose el cuero sobre las lonas de mil garitos clandestinos, sabe, es plenamente consciente, de que su momento de retirada ha llegado. No solo es eso. Es que él, en lo más hondo de si mismo, esta cansado de toda esa vida, de todo ese mundo, de, como dice Morrissey, "el sonido (de la campana), el olor (a sudor), y el spray". Sabe que su momento de gloria, pauperrima pero gloria al fin y al cabo, ya ha pasado, y que es momento de dejarlo todo atrás. Hace ya tiempo que ha pasado, y sin embargo se vuelve a ver, una vez más, sobre el ring, haciendo lo que mejor sabe hacer, lo que lleva haciendo toda su vida y para lo que nació. Pelear. Y sin embargo, esta vez, como le viene sucediendo ultimamente, ademas del infierno de volver a enfrentarse contra todo aquello, está perdiendo.

Y es que hoy es una ocasión especial. Esta perdiendo. Y lo esta haciendo delante de su público, el de su propia ciudad, el que tantas veces lo ha aupado, y que en este momento sigue animandolo, aunque él no esté muy seguro de que lo hagan de corazón. Y porque ademas empieza a ver, o mas bien a atisbar a traves de su ojo morado, las caras de desilusión de los que hasta ahora le han apoyado, como su mujer, que discretamente se retira del pabellón, sin hacerse notar, casi asumiendo la derrota y pensando en que será de ella a partir de ahora.

Y en medio de todo está él, deseando que los minutos corran y que la campana, como una liberación, suene de nuevo. O por lo menos "que el suelo se abra y le trague" de una vez. Y lo que mas le duele, en medio de todo eso, no solo es ver la cara de su sobrino, su fan número uno, que esta junto a lona dandole gritos de ánimo y creyendo todavia en su victoria de corazón, como si le diera la espalda a toda la realidad (su único pecado es creer en lo que un dia él mismo creyó). Lo que más le duele es saber que aunque un dia trate de darle la espalda a todo aquello; al ambiente de tensión, al miedo al contrincante, al entumecimiento de los golpes o a la soledad del ring; por mucho que trate de dejar todo eso atras...él siempre será será lo que es ahora y fué siempre...y por muchas veces que vuelva a levantarse y caer, y por mucho que trate de renegar de todo, esas mismas sensaciones le acompañarán hasta la tumba.

Lo que sabe perfectamente, aunque quizás no quiera reconocer, es que es un perdedor. Lo ha sido siempre desde que nació y siempre lo será. Y aunque pueda tener sus pequeños momentos de gloria, siempre le va a acompañar ese pequeño pugil, de cuerpo aparentemente fragil, pero de gran agilidad, que estará dispuesto a despertarle, a base de derechazos, a la realidad tal y como es, en cuanto él sea capaz de atreverse a soñar con algo mejor. Y sabe que por mucho que quiera renunciar y tomar otro camino, su destino es seguir luchando contra ese adversario. Sabe que no puede ganar el combate, ni mucho menos el título, sabe que nunca alcanzará su sueño, pero nunca jamás dejará de levantar la mano para gritar que sigue vivo...y que nadie tire la toalla por él.

Y frente a todo esto, está Morrisey, viendolo desde la distancia en la grada, pero conociendo las palabras tan bien como si él mismo fuera parte de todo aquello. Y frente a todo esto, no puede hacer mas que cerrar los ojos y lamentarse.

Y al final, nos acaba contando una historia que nos suena a todos un poco. Una historia de una lucha por un fin. Una historia en la que nosotros mismos nos subimos al ring de la vida con toda la fuerza de nuestra confianza detras del puño. Un momento en el que nos sentimos mas arropados que nunca, y en el que no podemos pensar mas que en los puntos flacos de nuestro contrincante. Una lucha en la que, a pesar de recibir los primeros embistes, seguimos dando la cara para que nos partan la otra mejilla. Un instante en el que casi podemos notar el sabor salado de la victoria en nuestros labios. Y una cuenta atras final de la que, como siempre, salimos derrotados...

Y a pesar de todo, seguimos adelante. Terminamos, aunque no queramos, volviendo a plantar cara a los mismos demonios. Volvemos a esa lona, a esos sonidos, a ese olor, y a esas sensaciones, aunque sepamos que la batalla esta perdida de antemano. Y aunque guardemos un cierto temor en el interior, vamos con mas ganas que miedo. Porque en el fondo sabemos que somos unos perdedores. Sabemos que nuestra dulce condena está encima de ese ring, y que lo que mejor sabemos hacer es escupir al suelo ese diente que nos acaban de partir y mantener el rostro desafiante hacia el infinito, que es lo único que sabemos que esta por venir.

"El dolor es como un invitado borracho. Cuando piensas que ya se ha ido, vuelve para darte un último abrazo"

"...you will return one day,
because of all the things that you see
when your eyes close..." (Boxers, Morrissey)

jueves, 6 de marzo de 2008

Una canción

Hoy no tengo ganas de contar nada en particular. Son muchas cosas las que estan rondando mi cabeza, demasiados cambios, demasiada información y un montón de retos y expectativas por delante. Pero esta noche no tengo ganas de escribir sobre ello. Esta noche solo tengo ganas de fumar un último cigarrillo en la ventana, viendo las calles desiertas, teñidas de amarillo por las farolas que ya no iluminan a nadie, y despues echarme en mi cama a esperar a que el sueño me libere de todo durante unas horas. Y mientras, poner una canción especial, para, mas que escucharla, sentirla, y que me sirva de barca de Caronte en el viaje hacia ese descanso.

Mañana vendrá otro día con mas nombres y mas voces, puede que algun nuevo paso, y quien sabe, quizas tambien con una sonrisa. Pero ahora mismo solo existe la oscuridad de esta habitación, el frio descanso de esta cama y la dulce letania de una canción, que hoy, suena mas que nunca a mi.


La vista de la playa del Orzan es "prestada" del blog de un viejo amigo.

jueves, 28 de febrero de 2008

Sin sorpresas

Arrastrarnos y tratar de salir adelante en este mundo de hoy en día, en esta sociedad de horarios y parcelas, hace inevitable el acabar cayendo en la creación casi inconsciente de una rutina que establecemos para nosotros mismos. Una rutina que ocupa hasta el último rincón de la agenda bien diseñada pero llena de tachones y notas al margen en que convertimos nuestro tiempo. Nos programamos nuestros dias de trabajo y de ocio, las horas que dedicamos a nuestras necesidades diarias, los minutos que paramos un momento para respirar o a fumar un cigarrillo y hasta casi los pocos segundos que dedicamos a reflexionar sobre todo. A veces hasta los dias que dedicamos a "desconectar de la rutina" se acaban volviendo tan predecibles como los de habitual.

Todo esto nos crea una sensación de pesadez o de repetición que muchas veces denostamos y nos hace desear romper con ella hacia nuevas experiencias, que aunque no lo sospechemos, es muy posible que se acaben convirtiendo en nuevas rutinas. La sensación de descontento persiste, y a pesar de encontarnos sobre siete pisos de colchones, no dejamos de notar bajo nuestra espalda el guijarro que se encuentra debajo de todo. Pero de lo que pocas veces somos conscientes es de que precisamente son esos pilares los que nos dan la seguridad que necesitamos para seguir adelante con el resto, para afrontar los nuevos retos o simplemente para seguir sacando la cabeza de debajo de la sábana cada mañana.

A donde quiero llegar con esto es que a veces la vida es como un examen al que, a pesar de disponer de las preguntas clave, llegamos con la lección mal aprendida. Y entonces toca improvisar. A menudo, al acomodarnos en esa rutina bien sólida, olvidamos que hay ciertas cosas que estan por salirnos al paso, de forma inapelable. Cosas que pueden ser buenas o malas, pero que seguro van a remover los cimientos de todo. Cosas para las que seguramente no podamos prepararnos, pero que no por ignorar o no tenerlas en mente van a dejar de suceder. Y es entonces, cuando llegan, al cogernos con la misma cara de sorpresa que un camión a cien por hora al cruzar furtivamente la calle, cuando nos toca improvisar. Estaba en el manual de la vida, y no habiamos pensado en ello. Nos preparamos para calcular complejas ecuaciones y para lo mas básico no tenemos respuesta fija.

Con la rutina sucede tambien que se crea una capa invisible, un velo translucido que nos impide ver el fondo verdadero de lo que hacemos o de las situaciones de diario. El todo y la complejidad de cada dia nos impiden ver la importancia de las cosas que siempre estan. De esos objetos o lugares a los que tanto volvemos, de esos momentos en los que tantas veces nos refugiamos, y sobretodo, esas personas que nos acompañan cada dia. No es que dejemos de darles importancia, es que simplemente nos acostumbramos a "usarlas" cada dia, porque siempre estan ahi, sin darles la valoración real que tienen. Pero ese mismo velo se rasga y la ilusión se rompe hecha añicos cuando nos sobreviene la pérdida, que nos muestra la cruda dureza de la ausencia y la amarga persistencia del recuerdo.

Asi que la reacción ante tales desastres depende de cada persona, y hasta a veces sorprende a uno mismo, por no ser como esperaba o como sería habitual, pero no por ello deja de ser menos auténtica. Lo que estaba por venir tenía que acontecer y lo sucedido es la respuesta lógica y sincera de uno ante la situación. Pero ¿que ocurre cuando esta situación no salta al paso de uno, sino que solo se deja atisbar como un posible resultado, y uno comienza a pensar en como afrontará todo? La incertidumbre unida al tiempo es el peor instrumento de tortura y la mente siempre esta a punto para mandarle el mensaje a las rodillas de que empiecen a flojear. Y al final, inconsciente o egoistamente, no lo sé, uno acaba volviendo a refugiarse en la rutina y todo lo demas, para no terminar mirando a traves de ese recien formado agujero en el mismo velo que lo cubría todo. A pesar de que ya no puede evitar en su mente el destello que produce la chispa de esa idea, que de vez en cuando salta ante determinadas palabras o situaciones.

Asi que el resultado final de todo es impredecible, porque solo se puede llegar a él con el tiempo, y este, inexorablemente, formará en nuestra mente recuerdos, que frente al resto, es casi lo único en esta vida que nunca perderemos.

"...no alarms and no surprises, please..." (No Surprises, Radiohead)

Todas las ilustraciones son obra del pintor Drew Ernst.

jueves, 14 de febrero de 2008

Angeles y demonios

El poder de los sueños es algo sobre lo que pocas veces nos paramos a pensar. Cuando estamos imbuidos en medio de uno, todo parece pertenecer a una dimensión paralela, con su propio mundo y su propia historia, pero que parece haber estado siempre ahi. Nos separa completamente del mundo real en el que vivimos, hasta hacernos casi olvidar su existencia y deshinibirnos de sus ataduras y de las nuestras propias. Incluso cuando somos plenamente conscientes de que estamos soñando, no dejamos de sentirnos arrastrados por esa realidad tan abstracta. Eso es lo que hace tan intensa esa experiencia, incluso instantes despues de haber despertado. Es como una gran película, que nos sustrae durante su metraje del resto de las cosas y nos hace sentir tanto el argumento que incluso algun tiempo despues de ver la palabra "Fin", no dejamos de darle vueltas a todo lo que hemos casi "vivido". Se trata de una especie de viaje, como se suele decir metafóricamente, y es precisamente ese caracter itinerante lo que lo hace tan atrayente y enigmatico. Porque es un viaje, pero a una zona profunda de nosotros mismos, que a veces incluso desconocemos.

En los sueños damos rienda suelta a las pasiones mas ocultas que tenemos, volamos sobre las cosas, besamos a quien deseamos, gritamos todo aquello que pensamos y, porque no, hacemos daño a quien nos inoportuna. Y así cometemos estos actos tan irracionales, a pesar de no ser conscientes de lo artificial de esta experiencia y por lo tanto de las nulas consecuencias, como si igualmente fueramos capaces de llevarlos a cabo en la vida real. Porque todo lo que parte de estos sueños no es en ningun caso artificial, ni influenciado por otros agentes externos, lo que somos en estos sueños es solo nosotros mismos. Por eso tantas veces nos puede intrigar aquello de lo que hemos sido capaces en ese mundo, y de donde parten esas ideas o sentimientos que se veian tan claros durante el sueño, y que en la vigila apenas se atisbaron. Uno mismo puede aprovechar para darse el lujo de llevar a cabo todo lo que tanto desea en la vida real y no es capaz de conseguir, y alcanzar una sensación de lleno plenamente intensa, como si fuera real. Pero muchas veces, lo incontrolable de esta experiencia nos lleva a confontarnos con lo que mas tememos, con nuestros miedos o con nuestros recuerdos y espinas mas profundas que creiamos simplemente enterradas porque ya no soliamos pensar en ellas. Pero el sueño hace patente su persistencia y el deseo inconsciente nos congela, como si trataramos de hacernos daño a nosotros mismos.

Y al despertar nos queda, ademas del shock del momento, una sensación peculiar que se reserva solo a estos momentos, una especie de amargura, de tristeza punzante pero contenida, un cocktel de melancolía, debilidad e incertidumbre a partes iguales, poco agitado. Es una sensación que hace que nos regocigemos en recordar detalle a detalle hasta el mas mínimo de aquella visión, para a través de esto volver a paladear una pequeña fracción de aquello que sentimos y que nos parecía mil veces mas intenso que cualquier otro "cuelgue" emocional habitual. Y entonces nos damos cuenta de que realmente, lo que aconteció en ese sueño, a pesar de lo que pensabamos, si que tiene consecuencias, tiene consecuencias sobre nosotros mismos.

¿Por qué vienen a la memoria momentos y personas tan lejanas a lo que soy ahora? ¿Por qué se presentan ante mi en la forma tan sencilla y cercana que hubiese deseado de antiguo, y por qué dejan esa huella en mi, como si ya no quisiera despertar, si ya se que los kilometros que hace el tiempo son imposibles de atravesar? La linea entre el gozo y la tortura en los sueños es tan fina como intensas son sus sensaciones, y lo que eran angeles se convierten en demonios con el simple acto de abrir los ojos. Los misterios que parten de uno solo pueden descifrarlos uno mismo, no valen ayudas de libros ni divanes y creo que la respuesta esta mas cercana de lo que pienso, aunque probablemente no la entienda, o quizas sea demasiado grande para vislumbrarla en su totalidad. Mientras tanto volveré a acostarme con la esperanza de que mi mente se tome unos minutos libres, mientras se dedica a clasificar y archivar todo lo que trajo el dia, y me lleve de viaje una vez mas.

Hoy es San Valentín, asi que debo decir, primeramente, enhorabuena a todos los premiados, que lo disfruten, y a todos los nominados, entre los que me encuentro, que ya es un logro llegar hasta aqui y permanecer medianamente cuerdos, y que no desfallezcan, que esten peligrosamente alerta y temerosos, porque recordad, "happinnes is just around the corner"...

"...daylight licked me into shape,
I must have been asleep for days,
and moving lips to breathe her name
I opened up my eyes..." (Just Like Heaven, The Cure)

miércoles, 6 de febrero de 2008

Sueños





Esto es sólo un texto, un relato, algo que seguro que le ha ocurrido a alguien alguna vez o que se parece mucho... No sabía muy bien de qué quería hablar porque mi cabeza ha dado tantas vueltas últimamente que la inercia me tiene un poco confusa, pero quería ocupar mi sitio... aquí lo dejo...


… se despertó de golpe, sin más, de repente tenía los ojos abiertos y era perfectamente consciente de que estaba despierta y de que lo que vivía 5 segundos antes era un sueño, un mal sueño… Todavía le palpitaba el corazón, lo notaba rebotando entre sus pulmones haciendo que sus jadeos fueran más fuertes… entre golpe y golpe de respiración se repetía “ era un sueño, era sólo un sueño” Pero lo había vivido como real… Pasaban ya 10 meses desde la última vez que le había visto y unos 12 desde la última conversación en la que se permitió ser sincera con él. Pero había soñado con el escenario de su ruptura, con los motivos que marcaron el final definitivo y ante eso sabia que aún era vulnerable. Había superado su voz, su nombre, su ausencia, sus promesas y su preocupación. Superó el no ser nadie sin él y no sólo eso, si no que ahora era mucho más gracias a que ya no lo cargaba en su espalda; de haber mantenido su cuerpo en pie jamás podría haber volado tan alto y lo sabía. Sabía que aquello había sido como tenía que ser, que de volver atrás lo único que haría seria terminarlo mucho más rápido. Ya no le necesitaba, ni le esperaba, ni fingía no quererle, simplemente no le quería. Había superado su cara de ángel y también su cara de ira y aunque le costó mucho superó también su mirada que le decía “soy capaz de ver más en ti que nadie” ; pero esa noche volvió a aquel cuarto a media luz y sus dedos recordaron el tacto de su piel y eso aún no lo había superado… la parte racional estaba más que dominada y era la que mandaba en cada paso que tomaba pero sus parte visceral se negaba a desechar la sensación de lo más suave que había tenido entre sus brazos jamás y por ello mantenía el recuerdo silente esperando su presencia para hormiguear en la punta de los dedos animándoles a cometer ese error que terminó cometiendo …
Aquella noche en sueños del sudor de aquel cuarto pasó al sudor del reproche, de la pelea, del no querer entender… era el mismo sudor que le recorría la mitad de la espalda cuando le dijo que no quería volver a verle jamás … En el sueño él no asintió y se marchó dejándola llorando, en el sueño el no quiso entender y se deshizo en reproches y palabras mal sonantes hacia ella haciéndola sentir peor que nunca… El sudor que le empapaba la frente al despertar era en parte de la impotencia, porque en sueños no fue capaz de huir , ni de decirle todo lo que pensaba, lo que se merecía, de dejar las cosas en su lugar, de ganar al menos una vez y en otra parte era de rabia. A día de hoy era capaz de hacerla sentir mínima incluso sin estar presente, sólo con su recuerdo deformado…
Apretó sus puños confuerza, con tanta fuerza que dejó la marca de sus uñas en la palma de sus manos y rompió a llorar porque no era justo… Había cumplido su papel con el mundo, lo había hecho bien, no molestaba a nadie, ni era carga de nadie, procuró no caer de nuevo en aquel fallo y nunca más calló aunque para ello tuviera que perder parte de si misma y de su sinceridad … y aún así su mente la castigaba poniendo frente a ella a aquella persona. Sabía de sobra que él podría hundirla si se lo propusiera porque la conocía bien y porque era el único que sabía todo lo que pasó aquella noche y por eso le olvidó y se alejó de él y de todo el daño que podría hacerle si quisiera … aún así su mente, la vida o Dios, da igual el nombre, se mofó de la grandeza de su hazaña mostrándole aquella situación en sueños y recordándole que no debía pecar de soberbia porque no todo se puede controlar, ni en la vida ni en uno mismo …


“ Cariño, estás bien?” Le sobresaltó una voz, miró a su izquierda y al ver aquellos ojos aún más oscuros a la luz de la luna sus lágrimas dejaron de brotar… asintió y se acurrucó a su lado sabiendo que el calor de su cuerpo conseguiría dormirla de nuevo.


Seguiría manteniendo esa línea, le iba bien así aunque de vez en cuando su subconsciente le mandará paquetes bomba. Además de aquella manera era feliz le hacían feliz y había conseguido volver a hacer feliz a alguien. Podía ser feliz delante de cualquiera, también de él. Seguiría manteniendo parte del secreto, la parte que cuenta todo lo que ocurrió a partir de la última vez que sintió su tacto, porque había algo que hacía que aquello no tuviera consecuencias, había algo que era cierto y es que aunque le doliera el recuerdo de su tacto, ya no le quería y no le quería nada, era sólo un mal sueño.


Es bueno tener un pasado para crear un bonito presente …

viernes, 1 de febrero de 2008

Puntos de vista

Ultimamente suelo posponer involuntariamente esto de dejar pensamientos en este rincón. No creo que este perdiendo las ganas, supongo que es porque como en todo hay épocas en que apetece mas, en que hay mas cosas que contar o simplemente porque uno se deja llevar, pero como "el chico con la espina clavada" siento que es una buena costumbre esto de irse quitando alguna de la espalda de poco a poco y no queria dejar pasar estos dias sin contar algo de lo que nos ronda, que nunca es poco.

Hace poco he tenido el placer de celebrar el cumpleaños de una de las personas mas queridas para mi, una de esas que mucho mas que amigo, lo consideras compañero de vida, con mayúsculas. La verdad es que fue muy divertido, como esperabamos, y a la vez muy emocionante el compartir aquella noche, y no solo por él. Recuerdo que al estar sentado en aquella larga mesa, rodeado de tanta gente, me dió por echar un vistazo alrededor, y luego mirar el rostro de felicidad del homenajeado, y me dió por pensar que despues de todo, toda aquella colección tan especial de rostros y vivencias era un gran bagaje para veinticinco años. Me refiero a que estoy seguro de que gran parte de la culpa de esa felicidad que sentía la persona en cuestión era melancolía y agradecimiento hacia esas personitas con las que habia compartido tantas cosas, y que verlas reunidas alli, como en un cuadro de la ultima cena, le podia producir una satisfacción cercana a la de un artista que admira una obra de su creación.

El paso del tiempo, como en tantas cosas, se nota especialmente en los amigos. A medida que pasan los años está claro que uno cambia de puntos de vista (algunos lo llaman madurar...) y de la misma manera cambia su forma de relacionarse con los demas. Él pensar que es lo que uno espera o desea de un amigo es una pregunta que seguramente no nos hacemos a menudo, y probablemente no podriamos contestar con gran seguridad. Simplemente es ese paso del tiempo y lo que vivmos con esa persona lo que nos lleva a confiar mas o menos en ella o a considerarla mas cercana a nosotros, a preocuparnos mas por ella. Y con los años, las obligaciones, el cambio de estilo de vida...ese grupito cada vez mas parece que se va disminuyendo, pero a la vez quizas se va afianzando.

A menudo suelo pensar en epocas pasadas (el club, una vez mas) porque te encuentras con alguien, detalles, flashbacks en algun sueño...y pienso que seguramente el grupo de personas de lo que yo entonces consideraba amigos era mucho mas amplio que ahora. Pero como dije, con el tiempo dejas de frecuentar lugares, hay gentes que se van, tiendes a focalizar mas tus relaciones con los mas cercanos, y tambien es una gran verdad que el tiempo te descubre muchas cosas de ciertas personas, siempre pensé que por encima de todo a cada uno nos pone en su lugar. Por eso, aunque pierdas de vista a algunas piezas importantes del rompecabezas en el camino, siempre consideré como un gesto de verdadero afecto y que produce una gran satisfacción el encontrarte despues de algun tiempo sin verlo a un buen amigo y recibirse y compartir el momento como si ese lapsus no existiera, conservando lo que siempre habia quedado, y con la alegria del reencuentro. Lo que nos debería llevar a pensar tambien, no solo qué es lo que uno espera de un amigo, sino tambien que es lo que esta dispuesto a dar.

No estoy muy seguro de cual es exactamente el punto al que quería llegar con todo esto, o si lo había concretamente. Supongo que en aquel momento que ví aquella expresión de satisfacción sentí una sana envidia y a la vez un trocito de felicidad de la buena por tomar parte en todo aquello. Generalmente considero a la dama suerte como esquiva y burlona para mi, por una serie de factores y vivencias que no voy desgranar ahora, pero una de las cosas por las creo que merece la pena todo esto es por haber tenido la fortuna de conocer y compartir con una serie de personas muy especiales, que son pocas, pero valientes. Como almas flotando por ahi fuera necesitamos de estas cosas y de lo que nos hacen sentir, de esa complicidad. Y aunque muchas veces nos llevemos a autenticos chascos o fracasos, siempre nos vemos impulsados a arriesgar una vez mas para conseguir todo aquello.

Y al final la sensación de encontrar esa afinidad, esa confianza para poder descansar un poco el peso que llevamos a diario sobre nuestras espaldas, es una gran recompensa. No creo que sea por influencia de las entrañables charlas de moral cristiana que recibía en el colegio, pero siempre pensé que la manera de tratar a los demas al final repercutía en uno mismo. Y aunque es verdad Señor que algo hemos pecado, si al final conseguimos guardar una pequeñisima colección de grandes amigos, es porque algo buenos si hemos sido. Y es que en esta vida esta bien cambiar de vez en cuando de puntos de vista, pero esta mejor tener a alguien con quien compartirlos.

"...y ya no quedan lagrimas ni dolor,
solo un vaso de cerveza y una canción,
y en cualquier fiesta encontrarás un amor,
o dos, o tres, los que tu quieras, los que te pida el corazón..."
(Mis Amigos, de los Hombres G)

sábado, 26 de enero de 2008

La luz y todo lo que no ilumina




Es curioso lo mucho que cambia todo en función de la cantidad de fotones que flotan en el aire.



Hoy me apetece hablar sobre la luz, más que nada porque de un modo extraño tiene muchísima importancia en mis sueños. Suelo soñar mucho y aunque me olvide de algún detalle siempre recuerdo la iluminación del escenario: artificial, natural, de un día nublado, proyectada de un modo oblicuo, nocturna … Lo recuerdo y se me graba.



La luz nos cambia, somos así de sencillos, en verano hay más luz y más horas de la misma y estamos contentos porque si. Y de ahí aquello de que la primavera la sangre altera, porque nos cambia el biorritmo totalmente, el cuerpo se descontrola porque sus horas de sueño o de descanso se interrumpen por más horas de luz y el cuerpo humano es tan listo, que por lo general se comporta de un modo estúpido. Curiosamente, cuando apelamos al romanticismo solemos recurrir a la tan nombrada “ luz de la luna”, que siendo justos, todos sabemos que no es “su” luz precisamente. Pues bien, el sistema visual humano está diseñado de tal modo que en la oscuridad o en condiciones escotópicas ( escasez de luminosidad) no somos capaces de distinguir los colores, lo vemos todo en blanco y negro, o mejor dicho en tonos de gris.



Seguramente no os habíais parado a pensarlo pero es cierto, tus vaqueros son del mismo color los percibas con la luz que sea, eres tu el que falla y no eres capaz de distinguirlo. Pues bien, todo esto viene a que hace un par de noches me desperté y noté lo diferente que era mi cuarto … suelo dormir con la persiana subida, me gusta que me despierte la luz del sol por las mañanas, serían las cinco de la madrugada, más o menos y todo era distinto, gris frío, muy frío. Era mi ropa, mis muebles, mi mono de peluche, mis zapatillas mis brazos, mis mano … pero todo desprendía la sensación de estar una temperatura gélida, deformado de un modo incluso tétrico por la falta de luz, o por mi exceso de diámetro pupilar … No pude conciliar el sueño, permanecí desvelada y entre intento e intento de dormir de nuevo abría los ojos y según pasaban los minutos y comenzaba a amanecer todo el cuadro se recomponía y empezaba a parecer más cálido, ya no parecía que si me levantaba de cama me convertiría yo también en una estatua de sal pintada en indomable gris …




Pues no dejó de parecerme curioso, el simple hecho de que darle al interruptor y tener luz cambiaría en menos de un segundo la imagen que tenía en frente. La luz de la luna, o mejor la oscuridad de la noche lo cambia todo, lo deforma y según el momento hace que lo percibamos todo de un modo más tétrico o más romántico y quizás peco de retorcida pero no deja de parecerme irónica la vuelta que le damos a todo. Lo que cambia una palabra en según que contexto, una mirada en según que situación, tu cuerpo en función de la luz. Nos hemos montado un mundo demasiado grande sobre unos pilares de cartón, todo lo que nos rodea cambia por cualquier nimiedad dando giros de 180º y aún así nos creemos capaces de decidir el camino de nuestros pasos, le dirección de nuestras vidas cuando todos estamos a expensas de algo ten minúsculo como un fotón.



Puede que fuera la falta de sueño, que me sobre el tiempo libre, que tuviera ganas de llenar un hueco … Pero la próxima vez que os despertéis en la noche probar a ver vuestro alrededor con y sin luz artificial … a qué da miedo que tus manos ya no tengan el mismo color?




Por lo demás... recuperándome, lenta pero segura aunque esto de enterarte de todos los giros que da el planeta...




“ … me levanté y mi cuerpo se vio azotado por el frío, no aquel que notaban mis pies descalzos en las baldosas, sino el frío que cala hasta los huesos cuando la luz de la luna proyecta sombras en tu piel …”

martes, 22 de enero de 2008

Get well soon!

boomp3.com


Estos dias estamos de un poco de servicios mínimos en el club. Y es que esto se nos queda un poquito cojo, ya que una de las mitades del billete, Oyster Girl, se nos ha puesto muy malita, y la tenemos de vacaciones forzadas en casa, con sus sopas, su manta y su ración de fármacos bien a mano.


Asi que desde aquí te deseamos que te guardes bien y aproveches estos dias para descansar un poco de todo y recargar el cuerpo y el alma, que hagas todo lo que el médico y mamá te digan, y que te recuperes lo antes posible para que te veamos de nuevo dando guerra por ahí fuera y compartiendo mas cosas aqui en tu blog...then you can start to make it better...

viernes, 18 de enero de 2008

Tema libre

boomp3.com

Una semana un poco extraña y anodina esta, como una pausa publicitaria, con pequeños contenidos, pero nada realmente importante. A lo largo de ella me han ido asaltando pequeños flashes, trazos de ideas, y quería llenar con alguna de ellas el post de esta semana, como es habitual. Pero al final cuando me proponía hacerlo, no conseguía recordar todas las vueltas que le habia buscado al tema, o me parecía con poco interés o insuficiente para llenar este espacio. Y eso que solo llevamos tres semanas de año...supongo que no todas las semanas tiene uno el mismo empuje o motivación para pensar. Pero me propuse no dejar huerfano el blog estos dias, asi que me decido a lanzarme a cielo abierto, con los brazos en cruz, sin una idea fija a la que amarrarme.

Y es que no es que fuera una mala semana (seguramente si lo fuera me daría mas de que hablar, es lo que tenemos los del club), simplemente algo gris, como un in-pass entre lo que ha pasado y lo que va a pasar. Empecé estos dias pensando en lo grande y especial que era mi ciudad y lo mucho que representaba para mi, no tanto en su totalidad, como aparece en las guías turísticas, sino mas bien por pequeños lugares. Me llevó a pensarlo las imagenes que vinieron a mi durante un largo paseo que di por algunas calles que hace tiempo que no visitaba, y las palabras de morriña que leí de alguien que, siendo tan de aqui como la estátua de Maria Pita y las pintadas del "Dracu" (es la Coru...), se veía temporalmente alejada de ella. Y es que a veces para analizar las cosas en claridad no necesitas un microscopio, sino alejarte un poco de ellas para verlas bien. Y aunque algo te acompañe durante toda la vida, a veces necesitas pararte y hacer memoria para ver todo lo que ha cambiado.

Y la conclusión que me trajo todo esto, es que esta ciudad es un personaje en mi vida, uno de los mas importantes. Y lo que la hace tan importante es que precisamente no esta hecha de edificios ni calles, esta hecha de recuerdos de otras épocas en que yo era diferente y tenía otras cosas igual de diferentes en la cabeza. Esta hecha de sensaciones particulares, de rayos de luz que entran por una ventana o de olores con un cuerpo especial, que a veces son suficientes para formar por si mismos un recuerdo. Esta hecha de cosas que solias hacer y dejaste de hacer, a veces sin saber por qué, y probablemente no volverás a hacer nunca. Y sobretodo de personas que estuvieron contigo una parte del camino, y que en un determinado cruce, pasaron a ser puntos fuera del mapa que seguramente ya no verás mas. Son tantas cosas, tan distintas, que solo puedes englobarlas dentro de lo que para ti representa tu ciudad.

Los dias pasaron y otras ideas fueron asaltando ese pequeño rincon de mi cabeza que aun reservo para mis neuras y divagaciones. La lluvia de verdad, la de mi ciudad, volvia a hacer acto de presencia por fin, este año mas tarde que de costumbre, y lo hizo a lo grande, acompañada de de su compañero de fechorias, el viento. Y juntos le gastaron esa pequeña jugarreta a la gente, que consiste en que no poder ir por la calle sin paraguas, por la que cae, y a la vez no poder ir con él, con la que sopla, y terminas siendo como un niño pequeño jugando a vueltas con una cometa, buscando la dirección del viento, que, como no, cambiaba cada dos por tres. En todo caso, siempre trae un cúmulo de grandes sensaciones volver a la ciudad cubierta con ese manto tan particular.

Y como buen "melancrónico" no pude evitar volver a recordar a nuestro amigo, el señor "Tiempo", que ultimamente está tan presente para muchos. Fue al empezar a pensar en el próximo cumpleaños de un gran amigo que, como yo en breves, esta a punto de abordar el cuarto de siglo, idea que de primeras parece caer como una losa sobre uno con el peso de todo lo que representa. Tambien volví a recordar aquello de "lo importante es tener salud", que se dice con tanta ironía, pero que tan cierto se descubre, ante las grandes odiseas que pasan algunos, y que parecen convertir en susurros cualquier problema cotidiano que nos pese. Y tambien los pequeños achaques, que quiza nos avisan de que no somos tan jovenes e indestructibles como pensabamos y quiza vivamos demasiado deprisa.

Y en estas últimas horas antes de decidirme a escribir aqui, hice un pequeño descubrimiento buceando por el intelnés, y es que Morrissey ha publicado el nuevo single adelanto de su album. Lo de mi relación con este hombre es punto y aparte, que tampoco quiero desglosar aquí. Supongo que todos teneis algun totem musical en especial. Pues bien, baste decir que a unos diez niveles por encima está lo que representa la música de Mozz para un servidor, es un volumen entero de la banda sonora de mi vida, y no creais que la colección tiene muchos. Nunca he encontrado una voz, unas letras y unas melodias que representen tanto para mi. Sin mas, no quiero enrollarme mas ni vender la moto a nadie, que cada uno debe descubrir por si mismo lo que es la musica para él. El caso es que el escuchar esta canción ha sido un poco como un momento aparte del resto, un buen poso, inesperado, que me ha dejado esta semana, que al final si que tuvo un par cositas que reseñar, y aun puede traer otras mas...

"Si Dios existe, es problema suyo" (Cita anónima)

"...mi amor por los animales viene de lejos, concretamente de Tarragona. Alli pasé mi infancia, y a los 17 años me echaron del colegio, porque me pillaron estrangulando una tortuga...no quería decirme su nombre...luego me enteré que se llamaba esquizofrenia..." (Marc De Alberdi, cómico monologuista)

"...I was driving my car,
I crashed and broke my spine,
so, yes, there are things worse in life than
never being someone's sweetie
That's how people grow up..."
(That's How People Grow Up, de Morrissey)

Los dibujos son del artista Will Murai (recomiendo gastar un ratin en vistar su web)

jueves, 10 de enero de 2008

La revolución del año nuevo

boomp3.com

Caray, ya es 2008. Lo primero que me trae a la cabeza esta circunstancia es que el 2007 ya estabien muerto y enterrado. Y como todo "bonito cadaver" tras la ceremonia de despedida, nos deja un par de palabras de resumen escritas en una losa y un monton de recuerdos que evocaremos cada vez que nos acordemos de él. Para mi no ha sido un año facil, desde luego es lo mas sencillo que puedo decir. Se que los recuerdos en el tiempo tienden a perder intensidad a medida que se alejan, como las ondas en el agua. Pero la verdad es que en este momento, mirando atrás y agrupando en mi mente la colección de imágenes y eventos que llevan ese epigrafe final de "2007", parecen ocupar desde luego mucho mas tiempo que un simple año. Incluso la persona que uno mismo era al empezar este periodo parece tan lejana y diferente como en una foto en sepia. Sin embargo, no quiero ser injusto con el difunto, y en su defensa diré que me dejó una pequeña caja de momentos y recuerdos imborrables que no cambiaría por nada y que guardaré con cariño, y me presentó, ó me permitió conocer mas, a un par de personitas especiales que espero que me acompañen a partir de ahora.

Y como rebuscar trapos sucios en la memoria de los difuntos no es de ley, prefiero quedarme con estas ultimas bendiciones y no recordar mas lo malo. Y así llegamos a lo que esta por venir, "the next best thing" como dicen los ingleses : 2008. Al asomarnos a este nuevo año que acaba nacer y a todo lo que nos pueda traer, puede inquietarnos tanto como la pagina en blanco a un escritor. Sabemos que mas o menos podemos intuir algunas de los acontecimientos que se van a desencadenar. Sé que en una epoca en la que uno vive tantos cambios, tanto en su vida como en la de los que le rodean, muchas sorpresitas, algunas con forma de decisiones, aguardan agazapadas para saltar al paso en este año. Ahora ya no hace tanta gracia lo de alcanzar uno el cuarto de siglo como cuando antes se lo recordabas con ironía a otros...

Y ahora que por fin ha vuelto la lluvia a la ciudad (la persistente, la de verdad), te pones a pensar en lo que esperas que sea este 2008. Despues de pasar estas fiestas de fin de año de una manera distinta a la habitual, pero que al final me dejó un muy buen sabor de boca, a pesar de que se echó en falta a algun alma en especial, no se por qué pero ha surgido en mi un cierto poso particular. Un cierto aquel que no anuncia ni promete nada en especial pero que parece preparar a uno para algo bueno, como cuando se va a abrir un regalo envuelto, sin saber si el contenido nos gustará o no. Como cuando se empieza una nueva experiencia , sin saber como va a ser o si la vamos a llevar a su fin, pero el simple hecho de comenzarla nos agita el interior de forma especial. Es como la perspectiva que cité antes de la pagina en blanco, que puede llegar a ser o convertirse en tantas cosas, a traves de la intervencion de uno.

Ese poso esta ahi, como el convencimiento de que para hacer cualquier viaje, tenemos que conseguir primero el billete. Asi que de este año no auguro ni espero nada en especial, solo lo que siempre digo, que cuando llegue el fin, podamos mirar atras con una sonrisa en los labios. Y es que hace tiempo que uno, por circunstancias, decidió abandonar el hábito de construir castillos en el aire, o hacerse grandes ilusiones infundadas, para tratar de vivir un poco mas en el corto plazo. Puede parecer cobarde, lo sé, pero el manual de vida suele indicar que ayuda a no llevarse grandes chascos y afrontar mejor los golpes de mar que vengan. Y eso nos lleva al capítulo de los propósitos para el nuevo año.

La verdad es que nunca fui mucho de hacer própositos. En un par de ocasiones, el celebrar la entrada del año con los buenos amigos impulsó la idea de hacerlos, y recuerdo que siempre me costaba mucho escoger esos cinco puntos en concreto. Yo siempre optaba por un par de objetivos razonables (huyendo de tópicos), ese "debe" siempre presente, alguna ilusión especial y alguna locura para rematar la faena. Despues se recogían en papel para revisarlos el año siguiente, y normalmente el balance de los resultados no arrojaba grandes logros a favor de uno, aunque tampoco preocupaba mucho al sumar a ese balance las pequeñas conquistas que uno no planeó. Ultimamente, como digo, he optado por huir de esos propósitos anuales para centrarme en los propósitos diarios e ir acumulando granitos poco a poco, que al final me ayuden a pasar mejor el invierno. A pesar, eso si, de que alguna personita me "arranque" alguna pequeña promesa, que con gusto espero cumplir.

La cuestión al final es que el tiempo sigue pasando, y que esta es tan solo una fecha que nos fijamos para marcar el inicio de un nuevo capítulo. Y el que ese capítulo tome un matiz u otro, mas allá de lo que nos rodea, depende en buena parte de nosotros. Y en vez de encasquillarnos en los fallos pasados, u obsesionarnos ante los retos que estan por venir, conviene recordar que el tiempo es todo en lo que uno lo vaya a convertir, y mil horas desperdiciadas pueden perder su importancia ante un par de minutos que valgan la pena. Minutos que muchas veces llegan sin planearlos. Allá vamos 2008...

"_...en cuanto te das cuenta de que todo es un chiste, ser el comediante es lo único que tiene sentido.
_¿Así que todo forma parte de ese chiste?
_Eh...¡Que yo nunca he dicho que fuera un buen chiste! Yo solo actúo de manera acorde con el mismo..."
(Watchmen, una novela gráfica de Alan Moore y Dave Gibbons)

"...we're just ordinary people, you and me
time will turn us into statues, eventually..."

miércoles, 9 de enero de 2008

Propósitos de año nuevo



No se si soy la única que tiene la sensación de estar comenzando una nueva maratón cuando pasan estas fechas. Quizás lo lógico sería sentirse así justo el uno de Enero, pero con el tema de esperar el día de reyes es como si el comienzo del año no llegara hasta el siete de Enero.


La gente se queja de lo triste que son las Navidades y a mi el regustillo a tristeza no me invade hasta la sobremesa del seis de Enero, cuando me doy cuenta de que ya se terminó, ya no queda nada más que esperar, se acabaron las navidades y se me amarga la saliva por mucho turrón de Suchard que me tome… para mi es ese el punto melancólico de las fiestas, es el momento de repasarlas, de ver las fotos, de recoger el papel de regalo, desmontar el belén, enroscar a conciencia las luces del árbol ( aunque el año que viene estarán tan enredadas como si no le hubieras puesto empeño) y pienso…


” Caramba… ya es 2008…” y ahora qué?? Ahora piensa en los más que nombrados buenos propósitos de año nuevo, porque ahora si pueden ser sinceros, ahora son de verdad porque ahora si es 2008. No me gusta la cifra…2008…aunque sea de rima fácil ( casi tan buena como el 2005) pero son 366 días nada más y nada menos para hacer cosas o para no hacer nada. Me pregunto cuál puede ser un buen propósito para este año: dejar de fumar no, porque no fumo mucho y porque es demasiado típico; ir al gimnasio tampoco porque ya soy carne de monitor de Body Pump; leer más no, porque procuro leer todo lo que puedo y con viajar me pasa tres cuartos de lo mismo… “
Además de mirar hacia el futuro también haces balance del año, no puedes pensar que vas a hacer si no sabes que has hecho y aunque de entrada me asaltaron varios momentos amargos sin más comencé a recordar un montón de cosas buenas del 2007 y hasta se me escapó alguna sonrisilla… Mi balance de este año es bueno, lo termino con heridas aún abiertas algunas cicatrices de las que me abrieron en canal y un curso avanzado de maquillaje para el alma, pero también con un montón de cosas buenas: relaciones reafirmadas, expectativas renovadas, mil y una esperanza y algún que otro fichaje en el club de los perdidos.




Todo esto estuve pensando la tarde del seis de Enero, pensando en ponerme una meta para el 2008 y no se me ocurría nada y entonces levanté la mirada y me encontré con los míos, ofreciéndome café y una partida de cartas y pensé que aquel era un gran momento.
Mi propósito de año nuevo es intentar pasar todo el tiempo que pueda con la gente a la que quiero y que me quiere, aprender a fraccionar mi tiempo para poder estar con todos, que aunque no son muchos si son los mejores; dedicar tiempo a los que me lo quieren dedicar y hacer de aquello de que “la confianza da asco” un mal dicho. Quiero llenar el 2008 de momentos dulces y amargos y que todos tengan mi firma y la de alguien que me quiera, quiero una fotografía en mi memoria de cada estado emocional que me asalte en 2008, quiero tener postales en mi mente para mirar la tarde del 6 de Enero del 2009 y que se me escape una sonrisilla. No soy tan ilusa como para no ser consciente de que me perderé en el camino y me desviaré cientos de veces de mi propósito pero lo tendré como guía para que entre golpe y golpe recuerde a dónde quería llegar, que ya no es poco.


Este año Febrero tiene 29 días lo cual me da un día más para cometer otra equivocación de las mías, pero do todos modos seguro que será un gran año… porque… quién dijo que equivocarse es siempre malo?