jueves, 20 de diciembre de 2007






Y ya es Navidad, otra vez...


Es curioso lo borregos que podemos llegar a ser. En estas fechas me siento como un lince y no porque me aparezca una vista felina de repente si no por lo de ser especie en vía de extinción. A mi me gusta la Navidad, me gusta mucho y eso en los tiempos que corren es casi casi ser hereje, blasfemar contra tu Dios. No te puede gustar la Navidad, no está de moda, ahora se lleva estar apático, con cara de mala leche e indiferente ante todos los estímulos luminosos que coloca el ayuntamiento de tu ciudad; que parezca que vas paseando por el metro y no de compras navideñas por el centro de la urbe... Que si nos obligan a ser felices, que si es una época muy cínica, que si es muy consumista, que si la programación de la televisión es un asco... y bla, bla, bla...


Yo no digo que en todo eso no haya parte de razón, pero creo que mi postura es mucho más feliz. Desde niña en mi casa se celebran estas fiestas y mucho; y es mucho no porque nos gastemos millones en regalos, en comida o en decorados... no, lo celebramos porque nos metemos en el papel. Tenemos la rutina de cenar juntos cualquier capricho que tengamos, hacer una larga sobremesa jugando a cualquier juego de mesa o ahora que los tiempos cambian al Buzz... Llegada una hora todos a cama y al día siguiente el primero en despertar despierta a los demás para abrir juntos los regalos que o Papa Noel o los Reyes han dejado. Todos tenemos nuestro sitio en el salón para los paquetes, hasta los perros y es genial que cada año repitamos dicha operación como cuando era pequeña. Me encanta poner el árbol, ayudar a hacer la cena, preparar la mesa, comprar y buscar el regalo perfecto... dedicarle tiempo e ilusión a la gente que quiero.

Nos obligan a consumir todo el año, en Navidad sólo es más descarado, el dinero que gasto en los regalos si no fuera así lo gastaría en cualquier chorrada que no le haría bien a nadie... Pero no nos obligan a ser felices, nos dan una excusa para pararnos y porque si intentar todos al tiempo estar bien los unos con los otros sólo por el gusto de estar bien... y yo a eso no le veo nada de malo, en este mundo a veces necesitamos excusas para intentar frenar y recordar como se hacia aquello de reír con tu gente.



Pienso seguir en mis trece y pienso intentar que a mi se me huna más gente, pondré villancicos como música de fondo, seguiré probando los polvorones ( a ver si de una vez les encuentro la gracia), gastando dinero en los mios, poniéndome cuernos de reno, viendo "Pesadilla antes de Navidad", escribiendo la carta a los Reyes y despertando con los mismos nervios que cuando era niña... Pienso seguir disfrutando de la Navidad como yo la entiendo y espero que todos vosotros la disfrutéis también de un modo u otro y si os apetece yo siempre estoy dispuesta a compartir mi turrón y un buen cava para brindar


¡¡¡Feliz Navidad!!!

lunes, 17 de diciembre de 2007

¡S.O.S.! Ya es Navidad

boomp3.com

Bueno, ya iba tocando hablar un poco por aquí de la Navidad. Y es que esta semana que entra es la que da el pistoletazo de salida a toda la parafernalia de estas fechas : cenas de empresas, reuniones familiares, compra de regalos (SIEMPRE para el último momento), envio de felicitaciones, alumbrados en las calles...vamos que ahora se hace presente en todas partes, menos en el Corte Ingles, que ya sabemos que ahí pararon los Reyes Magos un mes antes de ir a Belén...

Pero aparte de toda la cuestión material, que en sí desgraciadamente es la mayor parte, está la cuestión emocional. Y es que ya sabemos que estas fiestas son a la vida un poco como el Gran Hermano a la tele, que "se vive todo mas intensamente", y sobretodo en el apartado negativo. Si estás en una mala racha, ahora parece empeorarse, si echabas de menos a alguien o a algo, ahora pareces sentirlo mas. Los problemas familiares o de amistades se hacen practicamente insostenibles, inflamados por la colección de convencionalismos disfrazados de tradiciones que todos nos vemos obligados a seguir estos dias.

La cuestión es que como animales emocionales que somos, con tendencias autolesivas algunos, tendemos a asfixiarnos en todos esos aspectos negativos que se dan en esta época. Pero tambien hay otro lado de la Navidad. Un lado en el que mas allá del supuesto significado (o autenticidad) que deberían tener estas fechas, o del oportunismo que pueda suponer, uno se permite el lujo, en un momento dado, de embriagarse por ese estupido sentimiento de afecto y se deja llevar por las luces y el rojo. Y por mucho que uno halla echado pestes sobre la artificiosidad de todo o hubiera deseado que esta epoca no llegase, de repente se ve reunido en un bar con unos buenos amigos, volviendo a hablar con esa persona que hacia tanto que no veía, comprando algun detalle para regalarselo a esa persona a la que tanto tiene que agradecer, o simplemente abrazando a un ser querido, todo ello con la excusa de felicitar las fiestas.

Y a pesar de que sepamos que la postura facil es encarar o dedicarse a estos momentos en esta determinada época del año o que le estamos dando la espalda momentaneamente a otros problemas del presente, lo cierto es que cuando hacemos estos gestos de forma sincera, el fondo no debería verse despreciado por la forma. Si por unos instantes queremos desconectar de la pesadez o el hastio de lo cotidiano, y reir o hacer reir de forma inconsciente, como si fueramos niños, sin pensar en el mañana, ¿por qué no hacerlo?. Si ya somos bastante irracionales en nuestro comportamiento a diario, por qué no serlo en estos dias, a cambio de unos instantes banales de felicidad...

La verdad es que el discurso empieza a parecerse al típico monólogo final de película americana de sobre el espíritu de la Navidad, pero nada mas lejos. Uno sabe bien el fantasma que se esconde muchas veces tras un espíritu. Lo único que pienso es que si en estos tiempos de vacas flacas y comeduras emocionales para muchos, si podemos encontar un pequeño momento de remanso o una pequeña válvula de conexión emotiva por un minuto, simplemente disfrutemos de ella, sin preocuparnos de lo que signifique. Muchas veces, la mejor felicidad viene de hacer feliz a otra persona, y seguro que las nubes y las lluvias seguiran rondando por aquí cerca para cubrirnos mas adelante.

Para todos los que leéis este "curruncho" de nostalgias y de lluvias, de super-héroes y de helados, de himnos y de cuadros del alma; (todo lo que podáis de) feliz navidad y próspero año nuevo. Ojalá que paseis estos dias con los que mas quereis, no dejeis pasar la oportunidad de echar una lagrimilla volviendo a ver "Que bello es vivir", que seguro que la ponen, y que lo que esté por venir nos coja preparados, o por lo menos, con un "blog" a mano.

Y por supuesto tambien un abrazo para tí, Oyster girl.


El villancico corre a cargo de los desaparecidos TCR (grupazo!!). No temáis que no iba a poner el "Last Christmas" de Wham!.

El título del post es un homenaje a las payasadas de Chevy Chase.

viernes, 14 de diciembre de 2007

Toca esperar...

boomp3.com

Supongo que es mas facil vislumbrar el estado de las cosas cuando estas van mal. Y es que en un mar en absoluta calma, tampoco se puede navegar bien.

Como en todos los lapsos de tiempo, hay semanas que, aun durando lo mismo, son mas largas que otras. Porque hay semanas que por el transcurrir de los dias, por lo que en ellas acontece, estos casi no se pueden medir como es habitual, en los típicos lunes o miercoles. Asimismo hay epocas en la vida en que todo cambia tan rapido y las cosas se suceden, aunque esperadas, tan repentinamente, que sus cambios no los asimilamos hasta mucho despues de producirse, como el despertar de un campeón la mañana siguiente de su gran día de gloria. Y por otro lado, hay veces que en la cabeza de uno se suceden tal cantidad de sensaciones y de ideas, de forma tan atropellada, que es dificil enfocar una sola de ellas, o concentrarse en darle forma. O plasmarla en unas palabras.

Y por fin, cuando en un lapso de siete dias, no escogidos por tener una escena de comienzo y fin concretos, sino por ser un molde establecido de tiempo, se juntan esta trilogia de sensaciones, uno desearia llegar al término de esa semana y celebrar la efeméride, como si de un fin de año se tratara. Si no fuera por la vaga sospecha, que le zumba detras de la oreja, de que la siguiente semana se presenta con el mismo raído traje de gala.

La incertidumbre ante lo que se avecina y el temor, ya no a no escoger las decisiones correctas sino a no saber como tomarlas, pesan a veces demasiado y hacen que uno llegue a no fiarse de sí mismo. Con el transcurso de los años, y sobre todo en los últimos, uno se da cuenta de la importacia del tiempo y de su paso, como una fuerza que puede dar la vuelta completamente a las cosas y cambiar o borrar desde las razones hasta las situaciones.

Así que en una semana asi, en que ni uno mismo puede organizarse las ideas por palos y barajarlas bien, mas dificil resulta escoger un par de ellas, casarlas y cantar aqui un ordago a la grande. Pero por experiencia sabe que siempre se tiene algo que contar, aunque sea un algo desmadejado y sin forma, y que el escupir los demonios ayuda a poder reirse un poco de ellos. Y que una vez mas, dentro de unos dias, cambiaremos otra vez de parecer, nos daremos cuenta quizá que "los errores son señores que te avisan cuando eres feliz", y quizá, casi sin darnos cuenta, hallamos conseguido un pequeño borrador de nuestro siguiente paso.

Como dije, me rondan tantas cosas por la cabeza que me parece no haber dicho nada y que me quedan cientos por decir. Pero muchas veces, lo bueno de las ideas es darles vueltas y jugar con ellas hasta consumirlas como la ceniza de un cigarrillo, y luego soplar y dejarlas ir sin mas. Alguien (VIP) me ha aconsejado hoy que me dé tiempo y sabré cuando tomar las decisiones en su momento adecuado. Es bueno que le presten a uno muletas para el alma, cuando esta está cansada. Así que supongo que ahora, toca esperar...

"...tengo la sensación de un colegio vacío
de un viaje de vuelta..."
(Colegio Vacío, de Fon Román)

Los cuadros son "Sunday (1926)" y "New York Movie (1939)" de Edward Hopper

jueves, 13 de diciembre de 2007

Heal over

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Cuando ya no te queda alcohol de 90º en las estanterías, bien porque no lo has comprado bien porque lo has gastado en las heridas de otras personas, es cuando vuelven a sangrar las tuyas. Y en estas ocasiones las que sangran nunca son heridas nuevas si no antiguas cicatrices que se abren para recordarte que las escaras nunca llegan ni a abrir ni a cerrar del todo, se mantienen en el tiempo para darte en forma de dolor pequeñas dosis de realidad. Porque el dolor no es más que eso, un indicador que tiene tu cuerpo para informarte de que está mal; el cuerpo no tiene alarmas de seguridad que hagan tiruriru cuando te esté subiendo la fiebre o te hagas un corte con el cuchillo… tiene que doler, si no morirías desangrado, tiene que doler para darte cuenta de que está pasando algo malo. Pero las heridas que no se ven, las que no tienen imagen física, aunque no sangren si escuecen…


Pues bien, en estas ocasiones es cuando toca hacerle caso a la madre naturaleza y seguir sus enseñanzas; que no queda alcohol ni nadie nos lo presta??? Bueno, pues toca lamerse las heridas uno mismo, como los animales que somos; recurrir a lo poco que nos conocemos e ir a buscar donde sangre para cortar la hemorragia y procurar desinfectarla para que no se ponga peor…para curar las yagas más profundas hay que tirar de amor propio por mucha ayuda que nos presten.

A mi me ha costado mucho tiempo, dos perros y 1200 cicatrices de guerra darme cuenta de este paso… Y aún así, sin ir más lejos esta misma semana me reencontré con restos de sangre en la almohada. Supongo que el cuerpo empezó a mandarme señales para que procurara adelantarme a la que se me venía encima. Al principio, no quise hacerle caso, pero creo que ya he localizado el origen del sangrado. Por primera vez he sido capaz de adelantarme a la avalancha de dolor y me he conseguido frenar el problema a tiempo; lo curioso es que está vez lo que más ha dolido no ha sido la herida, si no comprobar que ésta conserva la capacidad de sangrar. A ver si ahora consigo cambiar el curso de la regeneración , o al menos conseguir que se despierten menos y con menor frecuencia, porque no soy tan ilusa como para creer que las puedo curar del todo, ya no, y mucho menos hacerlo de golpe y sola. Por el camino procuraré no sólo ayudarme de mi propia saliva, el alcohol (no necesariamente de 90º) y la buena compañía espero me hagan más dulce el trance.


En el fondo lo de sentirse vulnerable, necesitar de ti y de los demás, caer y volver a levantarse, también tiene su punto…

martes, 4 de diciembre de 2007

Entreacto

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Echar la vista atras nunca es facil. Alguien dijo alguna vez que si caminas siempre mirando hacia atras, corres el peligro de tropezar. La verdad es que el pasado es algo que siempre esta presente, como la incertidumbre sobre el futuro, y es algo que necesariamente nos acompaña, como un decálogo de nuestros errores y unas memorias del legado que dejamos atras. La verdad es que si yo echo la vista atras diez años, el abismo que me encuentro es tan grande como el de un precipicio sobre el mar. No estoy muy seguro de que era lo que esperaba de mi vida en un futuro, pero es muy probable que no fuese lo que he alcanzado.

Lo cierto es que el paso del tiempo, por mucho que digan, casi nunca es para bien. A medida que avanza nos vamos cargando de responsabilidades, nos vemos obligados a trazar nuevas estrategias y vamos descartando fines que pensabamos alcanzar. Las glorias de lo que conseguimos pasaron fugaces, como su momento, y la tarea de contemplar una galeria de trofeos no hace sino clavar un sentimiento de nostalgia en nuestra alma, tanto por los ganados como por los perdidos, y abrumarnos por los nuevos tiempos que vengan. Se suele decir que los ojos son el espejo del alma. En mi caso es cierto, porque mi alma ve borroso lo que se le presenta mas lejos, y tiene que tener bien cerca los objetos presentes para apreciarlos bien.

El caso es que con el paso del tiempo uno aprende a guardar en un cuarto bajo llave una parte de si mismo, una parte central e importante que solo visita ocasionalmente, mientras que utiliza otra distinta para el quehacer cotidiano, que va desgastandose y renovando como la piel de un lagarto. Y aprende a sobrellevar los golpes de la vida, que dejan muescas sobre un rostro cada vez mas curtido, y trata de no saltar muy alto, porque sabe que cuanto mas cerca esté del suelo, mas leve será la caida. Buenos tiempos se alternan con malos tiempos, y mientras que disfrutamos con las sensaciones de los primeros, no podemos evitar sentir la fria cercania de la sombra de los segundos. Y cuando estos llegan, no nos queda mas que estirar la mano sobre la superficie de la marea que nos inunda, intentando asirnos a algo.

Uno en si mismo es todo un mundo, frente al resto del mundo que le rodea. Si uno cierra los ojos, la vida a su alrededor no se detiene como si de la bajada de un telón se tratase, aunque es cierto que a veces nos parece estar viviendo una especie de obra de teatro por actos. Y aunque creamos que podemos anticipar cual va a ser el final, a veces nos sorprende con pequeñas escenas o la entrada de nuevos personajes. Ahora mismo me parece estar viviendo uno de los actos centrales para el desarrollo de la obra. Los personajes entran y salen, cambian de nombres y de ropas, y parecen querer decirme que yo tambien deberia decidirme sobre cual va ser mi papel a partir de ahora. Que deberia cambiar el rol que quizas he llevado hasta ahora de observador y acompañante de los acontecimientos que se iban desarrollando en los ultimos compases, y quizas dar un paso mas adelante hacia la platea, a la primera linea de acción. El caso es que siempre me ha costado actuar sin tener al apuntador cerca.

Lo cierto es que el chico con la espina clavada se alegra de poder seguir nadando a pesar de que hace tiempo que ya no hace pie. Y el contar en la travesia con algun compañero que de vez en cuando te deja subir a su barca se agradece mucho, y remar junto a él tambien para compartir su ruta. Y de vez en cuando conectar con este rinconcito de la palabra desde su cuarto guardado bajo llave. Sé que hay muchas cosas que se han quedado atrás y que desgraciadamente no podré recuperar. Sé que nunca podré controlar absolutamente el devenir de los acontecimientos. Sé que el arrepentimiento volverá a asomar por mi mente en nuevas ocasiones, acompañandome siempre como esa espina clavada. Y con estas premisas solo me queda seguir lidiando con el presente, sin mirar demasiado lejos, no vaya a ser que mi miopía haga que mi alma se confunda con lo que cree ver, y seguir, como en la canción, repitiendo esas palabras hasta que me crean.

"...and if they don't believe us now
will they ever believe us?
and when you want to live
how do you start?
where do you go?
who do you need to know?..."
(The Boy With The Thorn In His Side, The Smiths)

lunes, 3 de diciembre de 2007

Momentos, palabras, presentes...




Lo que han cambiado las cosas…


No se si serán cosas mías pero tengo la impresión de que de unos 10 años para aquí todo pasa muy rápido, y no sólo en mi vida, si no en el mundo. Todo lo que hay a mi alrededor gira, se mueve, cambia, muta, se me escapan las cosas de los dedos como puñados de arena, se me escurren los sabores por la garganta sin pasar por mi lengua, se va gente a la que ni siquiera he visto llegar… y yo corro, procuro correr tras ellos, pero da igual cuando persigues a gente que ya se ha ido, nunca les alcanzarás y en tu carrera perderás momentos para estar con toda esa gente que si está esperando por ti.

De un tiempo para aquí no se que es el tiempo, no se cuando pasa ni cuanto, sólo se que cuando le necesito nunca está, ya pasó, se fue mi vez. Yo creo que el presente no existe en mi vida, sólo hay pasado y gracias a Dios futuro, nunca se que momento estoy viviendo, no se entender el momento de mi vida en el que me encuentro siempre estoy anhelando el ayer y confiando en el mañana y entre esos dos estados no hay presente, no para mi. A veces el miedo ha sido suficiente cadena como para mantenerme sin avanzar cuando debía y otras ese mismo miedo me ha hecho correr demasiado, hasta perder a toda mí gente de vista y me he vuelto a parar, a esperarles. Creo que ahora mismo estoy esperando, me siento inmóvil, petrificada, pero latente, aún queda algo mío dentro de mí. Creo que estoy mirando, decidiendo, aunque no se lo que, me siento acosada por todos mis antojos y mis indecisiones y eso no lo llevo nada bien… Nunca supe ser indecisa, no se dudar, al menos no seriamente más de 24 h y ahora sufro indecisiones serias cada 24 h, estoy justo al borde del trampolín, a punto de dar el salto, y lo se. Calculando distancia, estudiando el viento, midiendo mí fuerza… pero siento que en cuanto me mueva será para dar un gran salto, aunque no sepa si queda agua en la piscina. Lo se, lo noto, me ha pasado otras veces, pero el no moverme durante el tránsito… Se me da muy mal elegir el momento adecuado, no se, carezco de esa capacidad.


Cuando necesito decir algo no soy dueña de mis palabras, no me dejan tiempo para decidir cuando quiero escupirlas, simplemente salen, ellas deciden colarse entre mis dientes y proclamarse al viento subidas a mi voz y claro… luego vienen las consecuencias. Seguramente no pegaré el cambio sin hacer ruido, seguramente por el camino mis palabras decidirán darse un par de vueltas sin mi consentimiento y seguramente yo sufriré porque seguramente alguien lo pase mal por lo que diga.



Seguramente todo esto sea falta de sueño, se quedará en nada y mañana no veré problema en mi situación… Seguiré anhelando el ayer y confiando en el mañana, pero porque esa es mi forma de vida...

miércoles, 28 de noviembre de 2007

Super-yo

boomp3.com


Me encanta la pregunta sobre los superpoderes. Supongo que es una cuestión que siempre nos hemos hecho todos, aunque solo fuera de chavales, mirando distraidamente por la ventana en medio de una aburrida clase de historia. Y es que los superhéroes son seres de ficción al fin y al cabo, que surgen de la imaginación de personas que una vez se preguntaron, como tú o como yo, que pasaría si se rompieran los límites de la monotonía.

De pequeños siempre era un anhelo y no dudabamos en compartir ese sueño, pero la verdad es que ahora, con bastantes mas batallas a la espalda, la reflexión arroja un resultado distinto. Leer la mente a los demás? No, gracias. Eso sería como jugar la partida con todas las cartas, y bastante tengo ya con preocuparme por casar las mías.

Lo de la super-fuerza? Tampoco me atrae mucho. Nunca me he metido en un peleas, procuro evitarlas lo maximo posible. El unico damnificado en todo caso sería el mobiliario de mi casa, que tendria que reformar seguramente despues de alguno de esos cabreos tontos, de esos que te coges y...y... Lo de volar es un sueño recurrente, como todo el mundo, aunque no mucho en mi caso. Supone, creo, mas un anhelo de evasión o de independencia que otra cosa. Quizas sería una gran cosa poder, con un simple gesto, elevarte y escapar de todo cuando quisieras, controlar en cada momento donde quieres estar (o con quien). Los paseos desde luego darian para pensar mucho. Y si te quieres llevar alguien, basta cogerlo de la mano, no?

Invisibilidad. Este creo que nos haría mas ilusión de chavales (jeje) La verdad es que no me haría especial ilusión tenerlo. Si, a veces le podrías sacar partido, esos momentos en que quisieras simplemente desaparecer, pero la verdad es que aunque te hagas invisible, seguirás estando ahí, y alguna vez tendrás que volver a aparecer. Quiza podría llegar a ser un superpoder un pelín cobarde, aunque tuviese sus ventajas, y este si que no lo podrías compartir.

Yo particularmente recuerdo un superpoder que si me obsesionaba de pequeño, y que he recordado al hilo de todo esto. Provenía de una serie de tv de los ochenta, de la que no recuerdo el nombre ni el reparto, que protagonizaba una chica, que tenía el poder de parar el tiempo cuando quisiera, solo juntando los dedos índices, y retomarlo al dar una palmada. En ese lapso, todo se paraba, como si fuera una grabación, mientras ella tenia libertad para hacer lo que quisiese o cambiar las cosas, aunque creo que ella tambien podía "descongelar" a una persona en concreto mientras el resto seguia en "pause".

Recuerdo que mientras el resto de los superpoderes no me atraían especialmente, esta especie de capacidad para ser un pequeño Dios sobre las cosas de tu alrededor sí me alucinaba. Y que quereis que os diga, creo que hoy en día , de entre todas, seguiría siendo la habilidad con la que me quedaría, a pesar que creo que a largo plazo me acabaría obsesionando, y su uso me acabaría volviendo loco (hay tantas cosas por cambiar...). La habilidad de poder parar el trancurso de los acontecimientos a veces y tomarse un pequeño respiro, ó poder hacer pequeños cambios a las cosas de cada día. Y él poder alargar esos momentos que tanto deseas que no se acaben, incluso pudiendo compartirlo con alguien...

En todo caso al final creo que "Oyster Girl" tiene razón, y pensandolo en profundidad, no cogeríamos esos poderes. Porque por mucha cabecita que tuvieramos, seríamos como niños con un lanzallamas. Porque al final la propia virtud de la habilidad se acabaría volviendo contra nosotros, y se podría convertir en una carga. Porque los malos y los males de la vida real son de carne y hueso. Porque nos podrían alejar de quien queremos estar mas cerca. Porque despues de todo son solo sueños... Y porque al final, sin ningun superpoder especial, nos acabamos enfrentando cada día a multiples "misiones", en la que aprovechamos nuestras personales habilidades, y aunque no siempre alcanzamos el exito, cada uno tiene o crea su propia guarida donde resguardecerse, tratar de curarse las heridas, y volver a luchar por sus "pequeños triunfos".

Aunque siempre podamos desconectar de todo y quedarnos mirando la inmensidad pensando "eh! pero sería genial lo de parar el tiempo, verdad?"...


"...y de que me sirve la fuerza,
si no puedo ni abrir tu puerta...
" (Superman, de Astrud)

Súper-poderes



El otro día me dejé llevar por los vicios y me junté con unos amigos a tomar algo y romper un poco la rutina de un miércoles noche… Entre trago y calada se nos dio por comenzar a jugar con un juego de mesa y en una de tantas preguntas personales que traía m e llamó la atención la siguiente: “ Si tuvieras que elegir un súper-poder cuál elegirías??:

A. capacidad para leer la mente
B. volar y tener súper-fuerza
C. invisibilidad…

La pregunta transcurrió sin más pena ni gloria, pero después me paré a pensar en cuál elegiría yo:

A. muy tentadora…saber que piensan los demás facilita las cosas en cuanto a no equivocarse haciendo ni en que me hagan nada malo; no tendría que volver a desconfiar de nadie, sabría de antemano lo que piensan. Pero eso acabaría con el factor sorpresa, con esas palabras que te dicen sin pensar y que te dejan sin respuesta… no, eso no lo querría perder.

B. Yo no podría tener súper-fuerza, no debería, soy muy poco comedida y no sabría controlarla, además para qué, para abrir los tarros de tomate cuando estoy sola en casa?? La parte de volar si me atrae más, supongo que topos hemos soñado alguna vez con volar… Pero no tendría gracia si fuera yo la única que pudiera, no me gustaría volar siempre sola.

C. Muy interesante… creo que sólo la usaría para que no me vieran, no para ver sin ser vista (si no sería como leer la mente) y bueno, aunque hoy en día desaparecer a veces es un poco difícil, creo que tampoco me haría especial ilusión.

Solemos matar el tiempo quejándonos de lo imperfectos que somos, de lo mal que nos ha tratado el paso del tiempo, de cosas que nos gustaría cambiar de nosotros y de los demás aunque algunas sean disparates como estos y al final?? Creo que al final nadie cambiaría nada, de hecho creo que me gusta malgastar mi tiempo ingeniando cómo mejorar mis defectos, aunque se de sobra que algunos no los pretendo cambiar…

Y tú??? Qué súper-poder elegirías???

lunes, 26 de noviembre de 2007

Domingos, trabajo, tiempo libre y cortinas de ducha...

boomp3.com

Desde hace ya bastante tiempo, los domingos se volvieron dias un poco aparte. Son casí días que no pasan, pero que estan ahí, como un parentesís vacio. Te curas las heridas de las batallas nocturnas, procuras disfrutar de ese rato de duermevela tan bueno, cuando despiertas en cama pero sabes que no te tienes que levantar, pasas un rato con los tuyos en esas comidas familiares donde siempre sobra rancho y el café dura más que el resto que la comida, y ocasionalmente quedas con alguien, a resolver las últimas "cuentas pendientes" o a despedir lo que queda de la semana. Bueno, y hay algunos "locos" que se dedican a compartir sus ilusiones y sufrimientos con miles de personas en un estadio.

En todo caso son dias en los que no acontece nada especial, pero que en cierto modo son necesarios, como cierre a una de las muchas medidas en las que dividimos (o nos dividen) nuestro tiempo vital, y seguramente tan impersonales pero obligados como un punto al final de una frase.

Este domingo supone particularmente un punto y aparte. No es el final de un capítulo, pero si un nuevo parrafo. Abandono la rutina que me estuvo ocupando durante los ultimos tres meses, y que seguramente recuperaré dentro de poco. Será un breve (espero) periodo en el que tendré todo el tiempo libre que antes tanto echaba de menos y que ahora me desborda. El desafio será ocuparlo convenientemente, y encargarme de un par de asuntos de mi "bandeja de entrada", especialmente llena en estas fechas. Y que todo lo que surja a partir de aquí sea para mejor. Como diría sonriendo un buen amigo, "eh, malo será!".

Abro una revista y me entero de que hasta hace cinco años, no se sabia a ciencia cierta por que la cortina de la ducha se pega al cuerpo cuando nos duchamos. Lo descubrió un físico llamado David Schmidt, que a través de un modelo matemático concluyó que el flujo de agua caliente crea un torbellino de aire, como un mini-huracán, que arrastra hacía sí el aire circundante, y por tanto, la cortina del baño. Al poco de publicar este hallazgo, le concedieron el premio IgNobel de Física, una parodia de los Nobel originales. Supongo que no todo el mundo valora igual un trabajo...

"Late, sunday evening, I only just feel like eating,
Am I feeling unwell for what I´ve done, or drunk, or for someone might tell
I´m gonna find it hard to sleep tonight...
There´s nothing that´s been done that can´t be undone
You were sick, now you´re better, there´s work to be done"
(Late Sunday Evening, de Art Brut)

Fotograma extraido del film Metropolis de Fritz Lang (1927)

miércoles, 21 de noviembre de 2007

Al mal tiempo...Buen tiempo!!!





Seamos sinceros... es una soberana estupidez eso de "al mal tiempo, buena cara" porque por mucho que le sonrías, el nubarrón que tienes encima de la cabeza va a seguir descargando lluvia con toda la furia del mundo, las nubes no tienen cosquillas ( ni tampoco olor, por mucho que digan por ahí...) Así pues lo único que hace que deje de darnos la lata el mal tiempo es que simplemente pase, sin más. Además estamos a 21 de Noviembre, no se quién se puede sorprender de que esté lloviendo y haga frío...


Lo cierto es que es curioso porque la lluvia lo cambia todo. Lo que vemos a través de la cortina de agua es muy distinto, todo se vuelve gris y las formas pierden contorno, no sabes dónde empiezan y dónde terminan las cosas... todo se funde con la lluvia...La gente cambia cuando llueve, sobre todo cuando comienza a llover después de tanto tiempo; si te paras a mirar por la ventana ves que nadie se atreve a salir de casa y los osados que lo hacen corren por las calles como si más que agua cayesen piedras del cielo... Qué nos pasa??? Estamos más que cansados de mojarnos continuamente durante 8 meses al año y aún así, comienza la estación, nos pilla por sorpresa y nos lo tomamos como una venganza de algún Dios... " qué desgracia!!!" A veces somos demasiado básicos y nos encanta hacer dramas de todo, siempre tiene que haber algo terrible que nos mueva en nuestro afán de superación, y si tiene que ser la lluvia... pues a pegarse con el clima!!! Pero pensándolo bien, el drama sería que las cosas no fueran así por mucho que nos encante montar tragedias porque quién fue el listo que dijo que la lluvia es melancólica?? y quién el que dijo que la melancolía es mala?? No estoy hecha para verdades de fe en cuanto estados de ánimo y a mi la melancolía, como todo lo demás, me parece perfecta en su justa medida, así que toca jugar con estas cartas.




Señores, ya está bien... ha vuelto la lluvia, cierto, pero como siempre y deberíamos de empezar a recordar que la lluvia es sólo agua. Nos ha dado mucha tregua porque lo normal es que estuviera dando la lata mucho antes, así pues les animo a que salgan a la calle con paraguas o no ( para gustos), salten sobre los charcos y se diluyan en la lluvia como hace el resto del mobiliario urbano; o en plan casero acurrúquense en casa bien tapados con una manta, buena música y mejor lectura ( el chocolate caliente es opcional) y luego me cuentan quién no saboreo tanto ese momento como el mejor día en la playa... Y un último consejo, mucha vitamina C y mucho calor humano, no se me resfríen...

lunes, 19 de noviembre de 2007

...when the rain comes...


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Ha vuelto la lluvia. La sempiterna bruma que cubre todos los inviernos esta ciudad y la transforma en otra completamente distinta. Es esa inseparable compañera de paseo, que unida a la noche de 16 horas, el frio que contrae los cuerpos y todos esos puntitos de luz suspendidos a lo largo de las avenidas, convierten todo en un escenario melancólico, e intensifica cualquier sentimiento, sobre todo los mas tristes.
Un cantante que vivió aquí, escribió en uno de sus temas, sobre esta ciudad, que "el invierno es como un covento". No sé si es la expresión que mejor define esta epoca del año, en este lugar del mundo, pero la entiendo perfectamente. A mi personalmente, cuando estoy en casa, en una de estas noches, y me sobreviene esta estampa a través de la ventana, me acuerdo inmediatamente de una pelicula que creó una de las atmosferas más perfectas de la historia del cine, "Blade Runner".
Recuerdo aquel escenario, atestado de enormes edificios que son casi sombras sin perfilar, llenos de puntos de luces por todas partes, sumido en la noche eterna por la contaminación y las nubes que producen la incesante lluvia radiactiva. No puedo evitar identificar La Coruña como un pequeño Los Angeles del 2019. Como tampoco puedo evitar sentirme como Deckard (Harrison Ford) al mirar esa inmensidad desde su balcón, con una copa en la mano y escuchando aquel ya clásico blues. Y me pregunto si a pesar de los kilometros de distancia y los años de diferencia en un futuro quiza inexistente, no sería aquello la misma tristura que puede sentir un coruñes al mirar su ciudad hoy.
Este es un homenaje afectivo a la ciudad en la que vivo, que esta mas plena cuando mas melancólica está.
"...todos esos momentos se perderán en el tiempo,
como lágrimas en la lluvia..." (Roy -Ruther Hauer- en "Blade Runner", un film de Ridley Scott)
...gracias por la sesión, doc...

(de) Revés


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Es cierto que casi nunca se consigue que las cosas salgan como uno plantea. Se aprende a vivir con ello casi por necesidad y se cuenta con ello casi sin darse cuenta. Pero tambien es cierto que hay ocasiones en que por mucho que hagamos, ó que por muchos momentos de vida aprovechados que alcancemos, a veces nos queda una molesta sensación de vacio, de falta ó de perdida de tiempo, que no sabemos muy bien porque nos sobreviene. Aunque a veces, si dejamos de pensar de forma mecánica, como solemos hacer a diario, podamos llegar a intuirlo.

Todos nos esforzamos, por ser felices, el que diga lo contrario miente. Y como la ciencia de los estados de ánimo es una ciencia más bien empírica que teorica, y más retorcida de lo que quisieramos, el resultado del experimento cotidiano casi nunca es el esperado. Por qué al mezclar blanco y azul, de repente nos encontramos con un cielo gris.

Cada día marca un nuevo momento, pero nuestra costumbre de despreciar al largo plazo y concentrarnos en el momento presente, hace que la frustración final de un día marque el amargo principio del siguiente. Y además, el tiempo no acompaña...

Y el hecho de volver a cometer los mismos errores y terminar en el mismo punto de ocasiones anteriores, cuyo camino tanto nos prometimos no volver a recorrer, puede hacer mella en uno mismo tanto como en la suela de sus zapatos. Claro que sí ya logramos salir de ese punto en ocasiones anteriores, nada nos debería impedir volver a hacerlo ahora, volver a recuperar la visión en positivo que tanta falta nos hace y volver a cambiar de estado.

Lo único que esta claro es el sentimimento de desazón o tristura que uno siente hoy al mirar por la ventana la bruma lluviosa que cubre la noche, como si marcase el fin de una parte más de la historia, de una de las muchas batallas. Eso y que mañana será otro día, que aunque hoy se vea a traves de un prisma más bien gris, es otra incognita de nuevo. Un cigarrillo por la ventana y el descanso en cama, despiden a este fin de semana. Y que el sueño desfragmente y limpie esa endiablada mente que tantos saltos dá. Sé que el discurso es un tanto atropellado e inconexo, pero es que hoy estoy un poco al revés.

"Esta carretera por la que vas...tú mismo te has metido en esta carretera...justo esta noche...tú lo has escogido. ¿Cada hombre elige su destino, no? Como se ríen los dioses al oir eso..." (La Primera Nevada, un film de Mark Fergust)

"...mi grado de frustración es siempre ambiguo

y las cosas que más me gustan siempre me hacen llorar

mi infancia ha sido tan larga que nunca acaba de terminar

y sigo sin encontrar algo que me divierta de verdad..."

(Jugar Con Los Coches, Los Piratas)

martes, 13 de noviembre de 2007

El billete dorado es...


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...esa oportunidad que sale a nuestro paso, ofreciendonos la ocasión de alcanzar aquello que más deseamos. Son pequeñas golosinas que ofrece la vida para endulzarnos un poco la existencia y conseguir esos cambios que tantas veces anhelamos.
Pueden ser momentos mínimos, pequeñas cosas que al final son las que marcan nuestro estado de animo, ó grandes oportunidades, que puedan hacer que cambie todo tal y como lo conocemos. Pueden ser muchas en muy poco tiempo, tantas que casi ni nos damos cuenta cuando aparecen, ó puede ser una sola, tanto tiempo esperada que casi no nos lo creemos cuando la tocamos con los dedos.
Cada persona tiene sus propios billetes dorados, aunque muchas veces no creamos en ellos. Pero lo que esta claro es que si no los cogemos fuertemente y los utilizamos, cuando pasa el momento y se esfuman, siempre nos arrepentimos de no haber creido en ellos o de no haber puesto todo en nuestro mano por utilizarlos. Entonces, solo queda en nuestra memoria el resplandor del brillo pasajero que supuso aquel momento en que, embobados como un niño, sostuvimos en nuestras manos aquel trozo de papel que tanto prometía para nosotros.
Todos hemos visto algun billete dorado alguna vez, y muchos como yo, hemos dejado pasar algunos. Y por eso un día, tal como hoy, te desdoblas, te coges a ti mismo del brazo y te haces prometer algo que se grabe a partir de ahora en tu mente como un mantra. Y es que no sé vosotros, pero yo no pienso dejar escapar otro billete dorado.
"...hay un monton de dinero en el mundo, y fabrican más y más cada día; pero de este billete solo hay cinco ejemplares en el mundo, y nunca habrá ninguno más. Solo un bobo lo cambiaría por algo tan vulgar como el dinero. ¿Eres tú un bobo?..." (Charlie y la Fábrica de Chocolate, Tim Burton)
"never a frown
with golden brown
never a frown
never a frown..." (Golden Brown, The Stranglers)